Isla de la Juventud

    Único municipio especial de Cuba, no perteneciente a ninguna provincia y bajo administración directa del gobierno central, la isla de la Juventud se halla un centenar de kilómetros al sudoeste de la isla de Cuba, de la que está separada por las aguas caribeñas del golfo de Batabanó. Su superficie es de 3.056 kilómetros cuadrados.

    El relieve de la isla es bastante llano. Su máxima altura es de sólo 303 metros, en la loma La Cañada. El canal de los Indios, que la comunica con la provincia de Pinar del Río, se halla al noroeste. En la parte occidental se abre la ensenada de la Siguanea. Al norte y al este se extienden las pequeñas islas del archipiélago de los Canarreos, adscritas a su jurisdicción. El sur es una región pantanosa.

    El clima de la isla de la Juventud es tropical húmedo, atemperado por las brisas marinas. La isla se encuentra en el área de acción de los periódicos huracanes atlánticos. Buena parte del norte de su territorio está cubierto de pinos y de vegetación de sabana. En la zona pantanosa meridional se halla el parque nacional Ciénaga de Lanier.

    Más de ochenta mil personas viven en la isla, que tiene el estatus de municipio especial. En virtud de dicho estatus, la isla de la Juventud no pertenece a ninguna provincia cubana y es administrada de manera directa por el gobierno central de Cuba. Su capital es la ciudad de Nueva Gerona, también la ciudad más poblada. Otra localidad importante es Santa Fe. La economía isleña se centra en el turismo, la agricultura (sobre todo, cítricos y tabaco), la pesca y las explotaciones forestales.

    La isla fue descubierta en 1494 por Cristóbal Colón, quien le dio el nombre de Evangelista. Convertida en refugio de piratas, dejó de ser española tras la guerra hispano-estadounidense de 1898. Merced al Tratado Hay-Quesada, los estadounidenses renunciaron en 1925 a su reclamación sobre la isla, sobre la que Cuba vio confirmada su soberanía. Hasta 1978, este territorio insular recibió el nombre de isla de Pinos.