Aguascalientes

    Estado mexicano ubicado en el interior del país, cubre el sector occidental de la meseta central, comprendida entre los 1.000 y los 3.000 metros de altitud. Con una extensión de 5.197 kilómetros cuadrados, es uno de los de menor tamaño y tiene fronteras con el estado de Zacatecas al norte, nordeste y oeste y el de Jalisco al sur y sudeste.

    Su relieve está constituido por una prolongación de la sierra de Zacatecas, que es una derivación de la Sierra Madre Occidental y que se denomina Sistema Montañoso Occidental, Sierra Fría y Sierra del Laurel. Las principales elevaciones se localizan en los cerros del Laurel (3.090 metros), la Ardilla (3.003 metros) y el Pinal (2.890 metros). En el medio del territorio se expande el valle de Aguascalientes y en la parte sudoeste, la depresión del Calvillo. El estado cuenta con un sistema fluvial pobre debido a la aridez del clima. Los dos cursos más importantes corresponden a los ríos Aguascalientes y Calvillo, ambos integrados en la cuenca del río Santiago, que finaliza su recorrido en el océano Pacífico. La escasez de recursos hídricos ha fomentado la creación de embalses, entre ellos los de Presidente Calles, El Niágara y Malpaso, para acumular y suministrar agua destinada a diferentes usos. Un fenómeno característico, del que el estado toma su identificación, es la abundancia de aguas calientes minerales procedentes del subsuelo. Predomina un clima seco que resulta atenuado por las escasas precipitaciones estivales, contabilizándose en total un promedio anual de 400 milímetros cúbicos. En la serranía, las condiciones climáticas son más templadas y se registra una cantidad de lluvias moderadamente superior.

    Aguascalientes está estructurado en once municipios que incluyen 1.856 poblaciones. Cuenta con unos 944.285 habitantes (según censo de 2005), que residen fundamentalmente en la ciudad de Aguascalientes, capital estatal, Pabellón de Arteaga, Rincón de Romos y Calvillo. Uno de los rasgos que definen el censo poblacional es su juventud, ya que a finales del siglo XX alrededor del 70% del mismo no había cumplido los 30 años. Casi la totalidad de los ciudadanos es bilingüe (el idioma habitual es el español) y una cantidad bastante elevada de ellos practica alguna de las ocho lenguas autóctonas propias de este estado.

    Predomina una agricultura de regadío concentrada en las fecundas tierras centrales y que produce membrillo, manzana, ciruela, pera, aguacate, limón, naranja y guaya, productos en los que Aguascalientes ocupa el primer lugar de todo México. Existen también cultivos de maíz, fríjol, chile, papas y viñedos, que proporcionan magníficos vinos. La actividad ganadera ha experimentado un auge importante, así como las granjas avícolas. La explotación mineral permite, sobre todo, la obtención de cobre, oro, plata y zinc. Las industrias más desarrolladas son las que se dedican a la restauración de automóviles y trenes, los textiles, la producción de vino y la electrónica. El sistema estatal de comunicaciones se compone de 573 kilómetros de carreteras aproximadamente y 212 vías ferroviarias que facilitan la conexión con casi todo el territorio mexicano, además de un aeropuerto que presta servicios nacionales en la ciudad de Aguascalientes.

    Cazcanes, zacatecas, guachichiles y guamares construyeron los primeros asentamientos estables en estas tierras, dedicados al cultivo del maíz. La conquista española comenzó en 1531 por las tropas de Nuño de Guzmán con la creación de las primeras poblaciones coloniales, entre ellas, Tepic, Guadalajara y Compostela. El descubrimiento de depósitos de plata en torno al año 1546 propició la creación de la villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguascalientes, que llegó a convertirse en un destacado núcleo minero. En el siglo XVI, el territorio estuvo integrado en el reino de Nueva Galicia y en el XVII perteneció a la intendencia de Zacatecas. Una vez declarada la independencia de México, Aguascalientes promulgó su primer texto constitucional como estado en 1857 y durante el periodo revolucionario (1910-1920) padeció las luchas entre diferentes grupos rivales.

    La catedral barroca, finalizada en 1738, es uno de los principales símbolos de su patrimonio, así como las pinturas terrestres que alberga el municipio de Calvillo.