Namibia (Desierto de)

    Dunas del desierto de Namibia

    Desierto de; región desértica de carácter templado que se extiende 1.900 kilómetros a lo largo de la costa namibia, desde el río Cunene, que hace de frontera entre Angola y Namibia, hasta el río Orange, en la frontera con la República Sudafricana. Hacia el interior, el desierto namibio se extiende unos 160 kilómetros hasta las estribaciones del Gran Escarpe, cadena montañosa que limita el desierto por el este. Por el sur, el desierto de Namibia se funde con el del Kalahari, que ocupa gran parte de la vecina Botswana.

    El desierto de Namibia es una zona árida y casi totalmente deshabitada que en las últimas décadas ha cobrado importancia debido a los depósitos de diamantes y a la atracción turística que suponen sus muchos parques naturales, prácticamente vírgenes, como el Parque Nacional del Desierto de Namibia, en la zona central o el Parque Nacional de la Costa de los Esqueletos, en el norte.

    El relieve del desierto de Namibia consiste en una plataforma que se va elevando desde el nivel del mar hacia el este, hasta alcanzar los 900 metros de altitud al pie del Gran Escarpe. En gran parte de la mitad meridional la región está ocupada por gigantescas dunas de arena (amarilla en la costa y roja en el interior) que se encuentran entre las más altas del mundo.

    El clima está determinado por la influencia de la corriente fría de Benguela que hace descender la temperatura que sería normal en un desierto de latitud tropical. Junto a la costa las temperaturas invernales suelen estar entre 10 y 16 ºC, mientras que en las zonas más alejadas de la costa, ésta puede alcanzar los 31 ºC en verano.

    La corriente de Benguela también es responsable de la niebla permanente que se extiende por la inmediata línea del litoral, permitiendo la existencia de vegetación de plantas suculentas. Hacia el interior, la mayor parte es estéril, excepto en el área de dunas, que presenta una flora sorprendentemente rica de arbustos y hierbas altas, así como en la zona más meridional, donde existen algunas precipitaciones durante el invierno.

    La fauna africana (antílopes, cebras, leones, hienas, elefantes, etc.) se encuentra en las zonas menos áridas, mientras que entre las dunas habitan reptiles, insectos y geckos. En la costa habitan gran variedad de aves marinas, y algunas colonias de focas y pingüinos.