Rocallosas

    Parque Nacional de Jasper, en las Montañas Rocallosas canadienses

    Con una longitud que alcanza los 4.800 kilómetros, las montañas Rocallosas (Rocky Mountains) son el conjunto montañoso más importante de la vertiente occidental de Norteamérica, recorriendo en dirección norte-sur las provincias canadienses de Alberta y Columbia Británica y los estados de Montana, Idaho, Wyoming, Utah, Colorado y Nuevo México en territorio estadounidense. Atendiendo a sus características geológicas y geográficas, la cordillera ha sido subdividida en cuatro secciones: canadiense, septentrional, central y meridional, zona esta última en la que se encuentra el altiplano del Colorado y el Gran Cañón del río homónimo. Sus dimensiones transversales oscilan entre los 800 kilómetros en el extremo sur y los 400 kilómetros en la sección canadiense.

    La cordillera se formó en el periodo de transición entre el precámbrico y el mesozoico gracias a la acumulación de materiales sedimentarios; la piedra más abundante es el granito. El punto más alto es el Monte Elbert, el cual se eleva a 4.399 metros sobre el nivel del mar, seguido de los montes Pico Blanca (4.372), Cloud (4.013 metros) y Robson (3.954 metros). El río Wyoming, junto con el Colorado y el sector septentrional del río Bravo, situados éstos en la sección meridional, son las corrientes fluviales más importantes. El clima es de tipo continental, aunque el rango de las temperaturas oscila en función de la altitud y la latitud pero sin sobrepasar los 20-25 ºC en verano. Las precipitaciones pluviales tienen lugar en los meses de verano, mientras que las nevadas son frecuentes a lo largo del invierno en las tres zonas septentrionales dando lugar a la formación de glaciares, mientras que en la región meridional aquéllas son más escasas y las temperaturas más elevadas.

    La vegetación está constituida principalmente por pinos, abetos y píceas, en tanto que la vida animal está representada por osos, linces, lobos, visones, ratones, comadrejas y diversas especies de aves. Para su protección, el gobierno federal ha creado reservas naturales como el Parque Nacional de Yellowstone, en el estado de Wyoming; el Área Nacional de Recreación Flaming Gorge, en los estados de Utah y Wyomong y el Área Nacional de Recreación del Gran Cañón, en la frontera entre Arizona y Utah.

    Las montañas fueron el refugio de diversas tribus amerindias como los navajo, los cheyenne, los hopi y los shoshoni, hasta que en el siglo XVII comenzó la penetración europea. La mayor parte de las tribus fueron llevadas a reservas, aunque el asentamiento europeo no fue demasiado consistente y, de hecho, en la actualidad la mayor parte de las montañas se encuentra deshabitada. Gracias a sus densos bosques, la madera ha sido desde el siglo XVII uno de los principales recursos económicos de la zona. A ella se suman algunos minerales, como oro, plata, hierro, cobre, cinc, berilio y uranio, así como diversas variedades de potasios, sales y fosfatos. Mención especial merecen los yacimientos de carbón, considerados entre los más ricos del mundo y aún en explotación. Recientemente se han descubierto yacimientos de gas y petróleo cuya explotación se ha reflejado en un deterioro de los hábitats naturales. Las diversas corrientes fluviales han sido aprovechadas para la producción de energía eléctrica y el abastecimiento de las ciudades aledañas. En los últimos años el turismo y las actividades deportivas se han convertido en importantes actividades.

    Las expediciones de las montañas se iniciaron en el siglo XVII y corrieron a cargo de viajeros españoles procedentes de California, intensificándose las exploraciones en el siglo XVIII. En el siglo XIX hubo una importante colonización procedente del valle del Missouri que fomentó la apertura de carreteras y la construcción de una vía férrea que se inauguró hacia 1870.