Ojos del Salado

    El nombre de este volcán sudamericano procede de sus yacimientos de sal, los cuales poseen una forma circular. El Ojos del Salado se encuentra en el sector sur de los Andes y forma parte de la barrera natural que sirve como frontera entre Argentina y Chile. La vertiente argentina se encuentra incorporada a la denominada cordillera Frontal y está adscrita a la provincia de Catamarca, mientras que la vertiente chilena está integrada a la región de Atacama, puesto que colinda con la altiplanicie homónima. El volcán tiene una altitud de 6.893 metros sobre el nivel del mar, dimensiones que lo convierten en la montaña más alta de los Andes meridionales, en la cumbre más alta de Chile y en el volcán activo de mayor altitud de la Tierra. Su formación y su actividad principal tuvieron lugar durante el Pleistoceno y el Holoceno respectivamente, y en la actualidad sólo emite fumarolas de gases sulfurosos y vapor de agua; las últimas han tenido lugar en 1937, 1956 y 1994.

    El clima es frío y seco y las temperaturas suelen descender por las noches por debajo de los –20 ºC; además, los vientos superan los 130 kilómetros por hora, lo que impide la formación de una capa vegetal consistente. La fauna de este hábitat es escasa y está constituida fundamentalmente por patos y flamencos chilenos que viven en las lagunas situadas en las partes bajas como las del Negro Francisco, Laguna Verde y Santa Rosa; para su protección se creó el Parque Nacional del Nevado de Tres Cruces. Debido a su actividad volcánica, el Ojos del Salado cuenta con grandes depósitos de fosfato que han sido explotados desde el siglo XIX. Jan Szczepanski y Justyn Wojsznis fueron los primeros exploradores en conquistar su cima en el año de 1937.