Polinesia

    La región de Oceanía conocida como Polinesia, se caracteriza por la abundante presencia de arrecifes coralinos

    Recibe el nombre de Polinesia un área geográfica y cultural del cuadrante central del océano Pacífico que se extiende sobre una superficie de 17.200 kilómetros cuadrados constituida por numerosas islas, las cuales comparten el sustrato cultural de los polinesios, un pueblo procedente del sector oriental de la Melanesia que inició la colonización de las islas hacia el año 2000 a.C. Geográficamente, la Polinesia presenta una forma triangular cuyos vértices están constituidos por la isla de Pascua, el archipiélago de Hawaii y Nueva Zelanda. Son doce los archipiélagos que integran esta zona: Hawaii, Nueva Zelanda, Wallis, Cook, Tokelau, Futuna, Tonga, Pascua, Tuvalu, Samoa, Pitcairn y la Polinesia Francesa, conformada a su vez por las islas Australes, Gambier, Marquesas, Sociedad, Rapa y Tuamotú. La mayor parte de las islas tiene un origen coralino o volcánico, aunque algunas comparten la naturaleza de la plataforma australiana. Ello hace que en general el relieve sea bastante accidentado y que algunos puntos superen los 3.000 metros de altitud. El clima es subtropical, por lo que las temperaturas oscilan entre los 25 y los 30 ºC a lo largo del año y las lluvias son abundantes, especialmente en los meses de verano. La naturaleza de las islas coralinas, de suelos poco profundos y porosos, explica que en ellas la vegetación sea escasa, estando ésta representada por árboles de pan y palmas. La fauna, por su parte, está conformada por diversas especies de aves marítimas, peces y reptiles.

    Triángulo de la Polinesia.

    La población polinesia, que racialmente se caracteriza por su altura y la pigmentación morena de su piel, se congrega principalmente en Samoa, Hawaii, Nueva Zelanda y la Polinesia Francesa, los territorios más desarrollados, y mantiene estructuras sociales y económicas tradicionales, así como un gran número de variantes dialectales del polinesio. Aunque hasta hace poco tiempo la pesca y la agricultura de subsistencia eran las principales actividades económicas, en la actualidad la producción de caña de azúcar, coco, mango, cacao y piña, así como el turismo, han adquirido una gran importancia. El comercio marítimo es muy intenso, siendo los principales promotores Estados Unidos, Japón y Australia y, en menor medida, Chile.

    Hacia 1567, el marinero español Álvaro de Mendala se convirtió en el primer europeo en reconocer algunas de las islas, tarea en la que le secundó Pedro Fernández de Quirós. Ya en el siglo XVII Abel Tasman descubrió Nueva Zelanda, convirtiéndose ésta en punto de partida de las expediciones de James Cook y Samuel Wallis y en base de la colonización europea, la cual se desarrollaría rápidamente a partir del segundo tercio del siglo XIX venciendo la resistencia de los indígenas. Tras la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los territorios firmaron tratados de libre asociación con sus antiguas metrópolis.