Levante mediterráneo

La región del levante mediterráneo.

La fachada levantina del Mediterráneo se extiende desde el sur de la península de Anatolia hasta el canal de Suez. Frente al norte de esta franja se halla la isla de Chipre. El límite oriental de la zona viene marcado por una zona mesetaria que se eleva en algunas formaciones montañosas como las del Líbano (cordilleras del Líbano y del Antilíbano, separadas por el valle de la Bekaa) y las del noroeste del desierto de Arabia.

La amplia línea costera, que pasa por Siria, Líbano, Israel, Gaza (Palestina) y la península egipcia del Sinaí, es algo accidentada al norte y principalmente baja y arenosa al sur. En el interior del litoral egipcio se levanta la meseta desértica del Sinaí. El río Jordán, que se extiende desde su nacimiento en el Antilíbano hasta el mar de Galilea y el mar Muerto, es uno de los grandes accidentes geográficos del este de la franja. El mar Muerto es un lago con una alta tasa de salinidad que ocupa la zona más hundida de la gran depresión del Rift: se halla más de 400 m por debajo del nivel del mar, por lo que es la extensión lacustre más baja del planeta.

Clima, flora y fauna

El clima de la fachada asiática del antiguo Mare Nostrum es típicamente mediterráneo, aunque más seco a medida que se avanza hacia el sur. Las temperaturas son calurosas en verano y suaves en la estación invernal. Los vientos que soplan del oeste, procedentes del Mediterráneo, contribuyen a aliviar la sensación térmica de calor en las tardes estivales.

Por el contrario, los vientos del sudeste son tórridos y hacen que se disparen las temperaturas en algunos días de la primavera y el otoño. El litoral del Sinaí tiene un clima desértico, al igual que el interior de la península homónima. Las zonas montañosas más elevadas del interior oriental cuentan con un clima alpino, siendo frecuentes las nevadas.

En el norte y el centro de la línea costera abundan los olivos, las vides, los árboles frutales y otras especies vegetales típicamente mediterráneas. La flora del sur de la franja consiste principalmente en especies xerófilas, adaptadas a los medios secos. Lirios y palmeras datileras son algunas de las escasas plantas que pueblan el litoral del Sinaí.

El interior montañoso del norte está ocupado por bosques de cedros, pinos, abetos, laureles, etc. El cedro, símbolo nacional de Líbano, se encuentra presente en la bandera de ese país. El curso del Jordán está poblado por una rica vegetación de ribera. El centro y el sur de la franja litoral es una importante zona de paso de aves migratorias. En las aguas marinas próximas a la costa destacan las poblaciones de tortugas verdes y de focas monje.

La región está poblada por pequeños mamíferos como el puercoespín, y por carroñeros como los chacales. Hay también zorros, ardillas y ciervos en los lugares más húmedos. Las cabras, burros y camellos abundan en las zonas de mayor aridez. Las aves rapaces se localizan sobre todo en las zonas montañosas del interior, en cuyos ríos encuentran cobijo numerosas colonias de nutrias.

El hombre y el medio

La población del levante mediterráneo es en su mayor parte árabe. Los judíos están concentrados en el estado de Israel y en numerosos enclaves repartidos por el territorio palestino de Cisjordania. Los judíos son mayoritarios en el estado de Israel, aunque existe una importante población de nacionalidad israelí y origen árabe. Al sur, tanto en Israel como en Gaza y Egipto, existen algunas comunidades beduinas nómadas.

Otras minorías étnicas son las conformadas por circasianos, samaritanos y kurdos, las dos primeras localizadas en Israel y la segunda principalmente en el valle libanés de la Bekaa. Las lenguas más importantes de la región son el árabe y el hebreo, ambas pertenecientes a la familia lingüística semítica. En Israel también se habla inglés, así como otros idiomas nativos de la reciente inmigración hebrea como el ruso. Algunos judíos sefardíes conservan el ladino, dialecto del castellano antiguo que hablaban sus antepasados en España.

Las religiones mayoritarias de la zona son el Islam, el judaísmo y el cristianismo. Estas tres religiones monoteístas cuentan con lugares sagrados en la región. Jerusalén es un centro de culto tanto para los musulmanes como para los judíos y los cristianos de todo el mundo. Dentro de los cristianos se distinguen grupos de católicos, ortodoxos y protestantes. Los maronitas de Siria y Líbano son católicos, aunque cuentan con su propia liturgia. Los musulmanes se dividen a su vez entre sunníes y chiíes. Estos últimos sólo son mayoritarios en el sur del Líbano.

Existen, por otra parte, pequeñas confesiones minoritarias como la de los drusos, pueblo de las montañas del Líbano que profesa una religión mistérica; la de los samaritanos, secta judía heterodoxa cuyos textos sagrados difieren de los hebreos, y la de los bahai, secta musulmana nacida en Irán que tiene su principal lugar de culto en la ciudad israelí de Haifa.

La población del levante mediterráneo se concentra en la costa, donde se levantan núcleos urbanos como Beirut, Haifa, Tel-Aviv y Gaza. La mayor parte de los habitantes de la región vive en entornos urbanos o semiurbanos. La densidad poblacional es muy alta en la franja de Gaza, territorio bajo control palestino que exhibe los peores indicadores de desarrollo económico y social de toda la zona. La extrema pobreza de esta franja contrasta con el elevado nivel de vida de la clase media y alta de Israel, homologable al de las naciones más desarrolladas del mundo.

La franja costera oriental del Mediterráneo tiene una agricultura típica de la región en la que destacan los cultivos de árboles frutales, viñedos, productos hortícolas y flores. Las tierras más fértiles del interior, como el valle de la Bekaa, sirven de suelo para plantaciones de cereales, algodón, legumbres y verduras. La irrigación de amplias zonas desérticas del interior de Israel ha permitido el cultivo de productos hortícolas que demandan un aporte moderado de agua.

En las zonas mesetarias áridas del interior de la región se desarrolla sobre todo una actividad ganadera, basada fundamentalmente en el camello o la cabra. En el Líbano existen algunas explotaciones forestales. La actividad pesquera es importante en todo el litoral. En los lagos del interior, la pesca está ligada al autoconsumo. Hay que exceptuar a este respecto el mar Muerto, que por su elevada salinidad carece de peces.

El litoral de Siria, Líbano, Israel y Gaza carece de recursos minerales dignos de mención. Bajo el subsuelo de la península del Sinaí hay depósitos de petróleo. Ya en el interior, las aguas del mar Muerto son ricas en potasas, yeso, sal y bromuro. El único territorio plenamente industrializado de la región es Israel, país que exhibe el mayor grado de desarrollo económico. El tejido industrial israelí está muy diversificado y tiene un alto nivel tecnológico, destacando las ramas química, agroalimentaria y mecánica.

En el capítulo de los servicios hay que incluir el próspero sector bancario libanés, con centro en Beirut. Éste ha vuelto a renacer tras la larga guerra civil que asoló el país hasta principios de la década de 1990. Antes de la guerra, el Líbano era conocido como "la Suiza de Oriente Medio". Algunos lugares de la fachada marítima de la región son centros turísticos de importancia, como Beirut, Haifa y Tel-Aviv.