Mercado Común Centroamericano

    Organización económica fundada en 1960 por Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua con el objetivo de crear un área centroamericana de libre comercio que favoreciera el desarrollo económico de la región. En 1962 se adhirió Costa Rica. Las disensiones entre sus miembros impidieron, durante años, el correcto funcionamiento de la organización.

    El Mercado Común Centroamericano (MCCA) nació con la firma del Tratado General de Integración Económica, conocido como Tratado de Managua, por el que los países firmantes se comprometían a eliminar barreras comerciales entre ellos y a acordar aranceles comunes frente a terceros. El acuerdo se integraba en el sistema de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA). Su estructura organizativa estaba dirigida por el Consejo Económico Centroamericano, en cuyas manos residía la toma de decisiones políticas, integrado por los ministros de Economía de los Estados miembros. El Consejo Ejecutivo sería el encargado de implementar las políticas con la colaboración de la Secretaría Permanente. La sede de estos dos últimos organismos se fijaba en la ciudad de Guatemala.

    Durante los primeros años después de su entrada en vigor, el Tratado logró sus objetivos de integración económica y el comercio entre los países miembros se expandió, pero a finales de la década los conflictos entre Honduras y El Salvador rompieron bruscamente esta tendencia. En 1969 estalló la llamada “guerra del fútbol” entre El Salvador y Honduras, que acabó con la colaboración entre estos dos países durante los años siguientes. Honduras rompió los acuerdos al imponer aranceles a los productos provenientes del MCCA. En 1983 el acuerdo regional quedó como papel mojado al imponer Guatemala nuevas restricciones al comercio de los países miembros.

    La solución de los conflictos políticos y diplomáticos, paso previo a cualquier tratado comercial, se inició con la intervención de los países próximos a través del Grupo de Contadora en 1983. La lógica de la integración económica regional se fue imponiendo a lo largo de los años ochenta. A partir de 1991 la cooperación centroamericana recibió un nuevo impulso con la firma del Protocolo a la Carta de la Organización de Estados Centroamericanos o Protocolo de Tegucigalpa, por el que se reformaba la carta de la ODECA de 1962. Se constituyó entonces el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) por los mismos países que habían formado el MCCA más Panamá y Costa Rica. Posteriormente se adhirieron Belice, como miembro pleno, y la República Dominicana como Estado asociado.