Etimología

Disciplina perteneciente al campo de investigación de la lingüística que estudia el origen y la evolución del significante y del significado de las palabras de una lengua, así como las circunstancias y causas de su desarrollo en su propio idioma o en comparación con otros afines.

Origen y evolución

El vocablo “etimología” procede de las voces griegas étymos, que significa “verdadero” y logos, que significa “palabra”. El término “étimo” se acuñó en el siglo XX (1910).

Relacionados con el término “etimología” (cuya procedencia histórica se investigó en 1438), surgieron otros vocablos en siglos posteriores, como los sustantivos “etimólogo” o “etimologista” (1705), el adjetivo “etimológico” (1705) y el verbo “etimologizar” (1832).

El vocablo “etimología” se empleó originariamente como término filosófico; de hecho, los estoicos griegos pensaban que, al contrario que las ideas abstractas y los objetos, las palabras gozaban de una existencia autónoma, y no consideraron la posibilidad de que fueran fruto de una convención ideada por los seres humanos.

Sócrates, Aristóteles y Platón también se preocuparon por hallar el “valor verdadero” de las palabras. Así, este último, en su obra Cratilo, diálogo protagonizado por Sócrates, ya empleó una metodología similar a la actual para averiguar y explicar el significado de los vocablos.

En su origen helénico, la etimología pretendía establecer una relación entre las palabras y los objetos, concepción que se ha abandonado para centrarse en el estudio de la procedencia histórica de los términos.

De la civilización romana destacan las aportaciones de Verrio Flaco, Marco Terencio Varrón y Aulo Gelio, mientras que en el medioevo resalta san Isidoro de Sevilla (s. VI), cuyas Etimologías fueron la principal fuente documental hasta el Humanismo.

La etimología contemporánea

En la actualidad la etimología se fundamenta en los principios establecidos por los lingüistas del siglo XIX, en concreto, en los hallazgos y los métodos de la gramática histórica y la lingüística comparativa.

A principios del siglo XIX los estudiosos europeos del sánscrito descubrieron las relaciones y similitudes léxicas entre este idioma, el latín y el griego, y concluyeron, mediante sus investigaciones comparativas con otros idiomas, la existencia de una lengua común a todos ellos, el indoeuropeo.

Esa circunstancia, unida a la formulación de las leyes fonéticas o principios que explican la evolución o las modificaciones fonéticas de las palabras, en el mismo siglo, han sido determinantes en el desarrollo de la etimología moderna.

La metodología empleada por esta disciplina en la actualidad para determinar el étimo de una palabra se basa en los siguientes criterios:

  • Precisar la forma más antigua del vocablo, sin modificar su cronología.

  • Dado que existen términos que se introducen en una lengua por la proximidad geográfica o el contacto con otro idioma, es preciso seguir un criterio histórico y geográfico.

  • Tener en cuenta las leyes fonéticas.

  • La norma para determinar la antigüedad de una palabra, en el caso de los frecuentes dobletes existentes en una lengua, es el número de sílabas: el término con menor número de sílabas es el más antiguo. Si tienen la misma cifra, el criterio es la vocal tónica.

  • Los verbos irregulares procedentes del latín y los germánicos denominados fuertes son considerados palabras primitivas, mientras que los términos relacionados con éstas son derivados.

  • No considerar la similitud semántica o formal de vocablos provenientes de dos lenguas distintas no relacionadas.

Además, el objeto de estudio de la etimología moderna se basa en las siguientes premisas:

  • Averiguar el vocablo primitivo de cada palabra y sus formas o términos relacionados o paralelos.

  • Comparar y descifrar la evolución fonética del vocablo actual y su étimo.

  • Explicar la desviación de las leyes fonéticas de los términos.

  • Esclarecer las modificaciones registradas en las palabras en su evolución histórica.

  • Los vocablos que se desvían de las leyes fonéticas de una lengua suelen ser préstamos, de modo que es preciso determinar su lengua de origen.

Por otra parte, esta disciplina debe tener en cuenta la denominada etimología popular o la creación de palabras por los propios hablantes de una lengua, fruto de la espontánea e incorrecta asociación entre un vocablo y otro de procedencia diferente. Así, son frecuentes las modificaciones semánticas o formales, por ejemplo, el vulgarismo “vagamundo”, en lugar de la palabra apropiada “vagabundo”.

Conceptos básicos

  • Étimo: término primitivo del que procede una palabra. Por ejemplo, “etimología” proviene de la unión de las voces griegas étymos y logos.

  • Dobletes: distintos vocablos procedentes de una única voz extranjera que evolucionan de modo diferente en la lengua en la que se introducen: uno sigue las leyes fonéticas y el otro no. Este último, mero calco del término original, es un cultismo. Los dos vocablos suelen tener significados diferentes.

  • Préstamo: palabra adoptada por una lengua y que procede de otra. En general, los préstamos suelen evolucionar según las leyes fonéticas del idioma que los adopta.