Machu-Picchu

    Ciudad ubicada en las montañas sobre la región de Cuzco, Machu-Picchu se construyó bajo el gobierno de Pachacútec (primer emperador de los incas) en el siglo XV. Considerada la urbe más espectacular llevada a cabo por los incas, se sitúa a 2.700 metros de altura sobre el nivel del mar.

    Las ruinas de Machu-Picchu que han llegado a nuestra época ocupan alrededor de 20 hectáreas. El conjunto se halla dividido entre el sector agrícola y el urbano, los cuales están separados por un foso cuya función pudo ser defensiva o para reserva de aguas.

    La ciudad, a su vez, tenía dos zonas diferenciadas, separadas por una plaza central. Éstas eran la zona noble o Barrio Alto (hanan) y la popular o Barrio Bajo (hurin). En la primera zona está aún hoy la cabaña delVigilante, que es un mirador, y a sus pies se encuentra la Roca Funeraria o Roca Sagrada, dispuesta sobre un pedestal que pudo servir de altar para los sacrificios o de mesa para embalsamar difuntos.

    La Escalinata de las Fuentes fue llamada así por las trece fuentes dispuestas paralelamente a los peldaños. Cada una recogía el agua de la anterior para depositarla en la siguiente. Encima de las fuentes y sobre una roca hueca se encuentra el célebre Templo del Sol. Su forma circular remite al Coricancha de Cuzco. Éste es el edificio que posiblemente muestre la más fina talla en piedra de la ciudad. En el interior tiene un altar y la conocida Ventana de las Serpientes, cuyo tamaño no le permitía ejercer las funciones de puerta ni de ventana; quizá pudo servir para colocar el disco solar de oro para el culto. La roca hueca sobre la que se eleva el templo pudo ser un sepulcro, al haberse hallado momias en ella; de hecho, se la conoce por el nombre Tumba Real.

    La Plaza Sagrada se encuentra arriba de la escalinata y es llamada así por encontrarse rodeada de templos. Al norte está el templo principal; mirando al oeste está la Sala de los Ornamentos o Casa de la Ñusta. Esta última era un edificio de dos plantas cuyo interior estaba adornado con hornacinas y realizado con la mejor sillería de la arquitectura inca; una estrecha escalera da acceso al torreón, que apoya sobre una gran roca con un frente inclinado. El torreón tiene un frente curvado con vanos; detrás se dispone un hermoso muro con hornacinas, todo ejecutado con gran perfección técnica en lo que se refiere al ensamblaje de las piezas y empleando para ello mezcla de granito gris y blanco. Lo más célebre de este sitio son las dos piedras flanqueando la entrada, cada una de las cuales tiene 32 ángulos.

    Otros edificios que rodean la plaza son el templo de las Tres Ventanas, al este, y la Casa del Sacerdote, al sur. Bajando las escaleras situadas tras la Sala de los Ornamentos está el Intihuatana (en quechua, “lugar donde se amarra el sol”), el relicario más importante de Machu-Picchu. Es una roca tallada que se encuentra rodeada por muros, puertas y pasillos, y se sitúa sobre una construcción, la cual tiene parte apoyada sobre otra roca natural. Aunque no se tiene certeza de ello, este lugar se pudo emplear para hacer mediciones sobre el tiempo y las estaciones; aunque otros intihuatanas del territorio inca fueron destruidos por los españoles, éste no lo fue por ser considerado un instrumento de culto al sol.

    La Plaza Central es un amplio espacio abierto flanqueado por graderíos, y su función pudo ser la de albergar eventos conmemorativos o celebraciones. A ella se accede mediante la escalera situada detrás del Intihuatana.

    El Hurin, o Barrio Bajo, se sitúa al otro lado de la Plaza Central. Éste alberga el Grupo del Cóndor o Grupo Prisión, un conjunto de celdas, nichos y pasadizos sobre y bajo tierra dispuestos de forma laberíntica. El centro lo forman dos rocas que se juntan en el aire representando las alas de un cóndor. El lugar quizá se usó como prisión o cárcel; otros estudios hablan de un sitio devocional y para la veneración de las momias. La parte más extensa de las ruinas está situada sobre el Grupo del Cóndor, y es la que contiene las zonas industrial y residencial, cuyo edificios eran de más vasta ejecución. El mayor de ellos se denomina Sala de los Morteros, al haberse hallado en su interior dos piezas circulares que pudieron servir para moler maíz.

    Por encima de la ciudad se yergue Huayna-Picchu, en chechua “cima joven”, un cerro a cuya cima se llega por un camino que parte de la ciudadela. En dicha cumbre se encuentran una serie de muros circulares y andenes. A los lados tiene grutas talladas, terrazas y escalinatas empinadas.