Taj Mahal

    El Taj Mahal, brillante ejemplo de la arquitectura mogola.

    La historia del Taj Mahal está llena de literatura. Se trata de un mausoleo construido por el emperador mogol Shah Jahan (1627-1658) en honor a su esposa, muerta en el año 1631 tras dar a luz a su decimocuarto hijo. Está situado en Agra, India, a orillas del río Yamuna y se encuentra rodeado por un hermoso jardín bañado por canales.

    Las crónicas ofrecen varios nombres de personas que trabajaron en la construcción, mientras se sigue especulando acerca de quién lo proyectó. Está construido en mármol blanco incrustado de piedras preciosas y semipreciosas, y guarda, en su interior, los sarcófagos de Mumtaz Mahal y de Shah Jahan. Se dice que el proyecto del Taj Mahal pudo haber correspondido a un joyero veneciano llamado Jerónimo Veroneo, pero según otras fuentes la tradición habla de un francés llamado Augustin de Burdeos, que pudo haber intervenido en el engastado de las piedras empleando la técnica florentina.

    Entre las leyendas que rodean al Taj Mahal hay múltiples historias que se cuentan sobre la relación amorosa del emperador Shah Jahan con Mumtaz Mahal, la favorita del monarca. La tradición habla de que la joven no se separaba nunca del rey y que hasta lo acompañaba en sus campañas militares. Tuvieron catorce hijos. Parece que la intención de Shah Jahan era construir en la orilla opuesta del río, frente al palacio, otro edificio idéntico que, en mármol negro, resultara como un reflejo oscurecido del primero, y que se destinaría a albergar su propio cuerpo cuando le llegara la muerte. Un puente sobre el río enlazaría un mausoleo con el otro. La leyenda cuenta también que Shah Jahan fue destronado por su hijo Jahangir y, prisionero en una torre de Agra, tuvo que seguir viviendo el resto de sus días contemplando el palacio que un día mandara construir por amor a Mumtaz.