Literatura

    La invención de la imprenta por Johannes Gutenberg se convirtió en un acontecimiento decisivo para la transmisión de la cultura. En la imagen, ejemplar de la Biblia latina, primer libro impreso en el taller del tipógrafo alemán.

    El término literatura deriva del latín littera, que significa letra, y éste a su vez del griego grammatiké, que inicialmente hacía referencia al arte de leer y de escribir. Con el tiempo, la noción de “gramática” se restringió y separó, aludiendo al conjunto de normas que regulan el buen uso oral y escrito de una lengua, mientras que la palabra “literatura” pasó a designar el arte de escribir, o lo que es lo mismo, la actividad que emplea como herramienta principal la palabra, el lenguaje, con fines estéticos y no sólo de comunicación. El término alude también al conjunto de esta producción artística, ya se trate de poesía, narrativa o teatro, entre otras manifestaciones, y al conjunto de la obra de un autor, una época o un país determinado.

    El estudio de la literatura puede abordarse desde muy diferentes enfoques, que van desde el análisis de cuál sea la función que ha de tener (¿informar, conmover, deleitar, distraer, enseñar, difundir ideas...? ) hasta el acercamiento histórico o geográfico (características diferenciales de la producción literaria de las distintas épocas, países o culturas), pasando por el conocimiento de los requisitos que diferencian un texto literario de otro que no lo es, las técnicas y recursos del literato o los géneros, estructuras y tipos en que se puede clasificar la producción literaria.

    En cualquiera de sus géneros e independientemente de las épocas, las tendencias, las escuelas o los países, existen algunos rasgos definitorios del hecho literario, entre los que se encuentran:

    • El lenguaje literario no es fungible, es decir, no desaparece una vez utilizado, como ocurre, por ejemplo, con el de una carta o una nota.

    • En el lenguaje literario, como en toda modalidad artística, además del contenido importa fundamentalmente la forma. Concede importancia al signo, al significante y al simbolismo fónico de la palabra.

    • El literato recurre a técnicas y figuras que alteran el uso común del lenguaje, en especial cuando se trata de poesía aunque no exclusivamente en ella, dotándole de un valor específico y de un estilo propio.

    • El mensaje transmitido a través de una obra literaria no está destinado a ser modificado por el receptor del mismo (el lector) y pretende influir en él.