Ciencia ficción

    Género narrativo que tiene como tema fundamental los efectos de la ciencia y la tecnología en los individuos y en la sociedad. Es frecuente que la acción se sitúe en un contexto futuro, marcado por novedosos descubrimientos e invenciones técnicas, la presencia de extraterrestres o de seres creados por el hombre con una inteligencia superior, los viajes por el espacio, la manipulación genética o el control de la sociedad a través de la tecnología.

    La ciencia ficción es un género esencialmente moderno. Aunque la literatura de la antigüedad ya anticipó algunas de sus variantes temáticas, es a partir del siglo XVIII cuando aparecen varias obras que pueden considerarse, en cierto modo, precursoras: Los viajes de Gulliver (1726), de Jonathan Swift; Micromégas (1752), de Voltaire, y, principalmente, El año 2440 (1771), de Louis-Sébastian Mercier, sobre una comunidad utópica del siglo veinticinco que venera la ciencia.

    Suele considerarse que la novela Frankenstein (1818), de Mary Shelley, inaugura el género como tal. Gran importancia en su historia tuvo Cinco semanas en globo, publicada en 1851 por el francés Julio Verne: la curiosidad científica pasaba a constituirse en elemento de base para la novela de aventuras. Igual de relevante es la obra del británico H. G. Wells, caracterizada por la crítica social basada en el componente de la ciencia: La máquina del tiempo (1895), El hombre invisible (1897) y La guerra de los mundos (1898).

    En el siglo XX, es Estados Unidos el país donde mejor enraíza la ciencia ficción. Allí Edgar Rice Burroughs publica su popularísima novela por entregas Bajo las lunas de Marte (1912), y donde surge la propia denominación del género en la revista Amazing, fundada por Hugo Gernsback en 1926 y dirigida a un público fundamentalmente juvenil.

    El género vive un nuevo periodo de esplendor a partir de los años treinta, con una obra maestra como Un mundo feliz (1932), de Aldous Huxley, y la consagración de autores como Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y Robert A. Heinlein. Después de la Segunda Guerra Mundial continúa de forma intensa el cultivo de la ciencia ficción en el contexto de la Guerra Fría, con novelas fundamentales como 1984 (1949), de George Orwell, y Fahrenheit 451 (1953), de Ray Bradbury. A partir de la década de los cincuenta, y hasta el presente, serán frecuentes las adaptaciones cinematográficas de relatos de ciencia ficción, cuyo caso más representativo es Blade Runner (1982), basada en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), de Philip K. Dick.