Comunidad de Estados Independientes (CEI)

    Reunión de representantes de la Comunidad de Estados Independientes.

    Organización transnacional constituida en 1991 tras la disgregación de la Unión Soviética y que, en principio, se gestó como su sucesora en el ámbito internacional. Inicialmente constaba de once miembros (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguizistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán), sobre la base del establecimiento de una estructura política y económica común, aunque partiendo del reconocimiento de la soberanía de cada uno de sus integrantes y, en consecuencia, de los principios de independencia y no injerencia.

    La creación de la CEI se planteó en una reunión celebrada en la ciudad bielorrusa de Brest, por los líderes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania, a la sazón Mikhail Gorbachev, Stanislav Sushkevich y Leonid Kravchuk, respectivamente, y fue ratificada pocos días después en el Tratado de Almaty, Kazajstán, por el que las once repúblicas firmantes acordaban la constitución de un espacio político y económico común.

    Dos años más tarde, en 1993, se adhirió a la organización Georgia, con lo cual sólo quedaban excluidas de ella las antiguas repúblicas soviéticas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania, que en 2005 pasarían a formar parte de la Unión Europea (UE).

    Los principales órganos rectores de la CEI son la Secretaría Ejecutiva y el Tribunal de Arbitraje, con sede en la capital bielorrusa, Minsk, y el Consejo Económico Consultivo, radicado en la capital de Ucrania, Kiev.

    A lo largo de la década de 2000 tuvieron lugar en algunos países de la organización, como Georgia y Ucrania, pronunciamientos cívicos que dieron paso a gobiernos de tendencia marcadamente prooccidental, por lo que se reiteraron las críticas, ya antes frecuentes, al carácter testimonial de la CEI, en la que la Rusia liderada por Vladímir Putin ejercía de facto un papel hegemónico y cuya funcionalidad política y económica se veía muy limitada.