Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA)

    Organización económica constituida en 1960 con el objetivo de eliminar las barreras comerciales sobre los bienes industriales para los países que la integraban. La Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés, aunque también se conoce por sus siglas en español, AELC) estuvo inicialmente formada por Austria, Dinamarca, Noruega, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza. Posteriormente se incorporarían a ella Finlandia (en 1961), Islandia (1970) y Liechtenstein (1991).

    Creada para favorecer el desarrollo comercial mutuo, la EFTA dejaba no obstante a sus miembros libertad de iniciativa en sus respectivas políticas comerciales, sin evocar la intención de alcanzar la unidad económica europea, como lo hacía la Comunidad Económica Europea (CEE), que posteriormente pasaría a denominarse Unión Europea (UE).

    El crecimiento económico de los países pertenecientes a esta última hizo que buena parte de los integrantes de la EFTA se adhirieran a la organización comunitaria europea predominante. En 1973 lo hicieron el Reino Unido y Dinamarca, en 1986 Portugal y en 1995, Austria, Finlandia y Suecia.

    Desde entonces la EFTA se vio limitada a sus restantes miembros, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, quedando muy reducido su protagonismo en la política económica europea de la primera década del siglo XXI, ante la expansión y consolidación política de la UE.

    Las decisiones de la EFTA son establecidas y reguladas por medio de un consejo general y un tribunal, y su gestión depende de su secretaría general, con sede en la ciudad suiza de Ginebra.