Criptografía cuántica

    Disciplina de encriptación de mensajes de información en los canales de telecomunicaciones que utiliza las bases de la mecánica cuántica. En particular, está basada en el aprovechamiento práctico de los principios del entrelazamiento y la teleportación cuánticos.

    Según el concepto de entrelazamiento cuántico, una consecuencia del principio de indeterminación de Heisenberg, dos partículas con un pasado compartido (por ejemplo, a través de una colisión o por tener un origen común en un proceso) mantienen una correlación íntima, de manera que la alteración en el estado cuántico de una de ellas provoca un cambio inmediato en el estado cuántico de la segunda, aunque se encuentren situadas a una distancia considerable entre sí.

    Esta idea puede utilizarse en procesos de encriptación de mensajes, tal como se estableció en el primer protocolo sobre criptografía cuántica definido en 1984. En esencia, los procedimientos prácticos asociados utilizan la polarización de dos fotones mediante la cual se establece una codificación de clave secreta para la transmisión de bits. Aunque compleja y difícil de dominar, esta técnica ha experimentado un rápido desarrollo desde la década de 2000 por medio de la implementación de protocolos como los llamados BB84 y E91.

    Una de las mayores cualidades de estas técnicas criptográficas es su seguridad frente a interceptaciones, adulteraciones y acceso de intrusos. Por su naturaleza cuántica, cualquier intervención sobre las partículas implicadas en el proceso de codificación modifica íntimamente dicho proceso, como una consecuencia intrínseca del principio de indeterminación de Heisenberg. Así, los mecanismos de control introducidos en los protocolos criptográficos permiten detectar de inmediato cualquier intento de intrusión.