Enana blanca

    Una enana blanca es un cuerpo estelar formado como residuo de una estrella que se encuentra en la fase final de su evolución. Aunque poseen una masa comparable a la del Sol, las enanas blancas tienen un tamaño del orden de la centésima parte del astro solar y alcanzan una temperatura superficial de unos 10.000 kélvines. Por ello, tras su formación emiten luz predominantemente blanca, lo que justifica su nombre.

    Según la astrofísica, las enanas blancas representan la última etapa de la vida de una estrella de características semejantes al Sol. Después de haber brillado durante un largo periodo cósmico alimentadas por las reacciones termonucleares que se producen en su interior, las estrellas de tipo solar terminan por agotar todo el combustible de estas reacciones (básicamente, hidrógeno), con lo que sus capas internas, desprovistas de la energía termonuclear, dejan de soportar el peso enorme de las regiones gaseosas exteriores de la estrella. De esta forma, empiezan a contraerse y su temperatura interior se incrementa hasta hacer posible la fusión nuclear del helio.

    En esta nueva fase, el astro crece extraordinariamente y se convierte en una gigante roja. Sin embargo, cuando consume el helio de su interior vuelve a contraerse y, si su tamaño es insuficiente para quemar otros elementos como combustible nuclear, se colapsa sobre sí misma y desprende sus capas exteriores en forma de una nebulosa planetaria. El residuo de este proceso es la enana blanca en sí, incapaz ya de prolongar las reacciones termonucleares en su centro. Posteriormente, el destino final de una enana blanca es enfriarse y apagarse lentamente, a la vez que experimenta un incremento extraordinario de su densidad. En esta evolución el interior de la estrella pasa a ser de materia degenerada, sobre todo de carbono y oxígeno, en estado de plasma.

    La débil luminosidad de las enanas blancas dificulta su detección astronómica, aun cuando estos astros son presumiblemente los más abundantes del Universo. Se conocen centenares de enanas blancas en regiones cósmicas relativamente próximas al Sistema Solar. La más cercana es la estrella Sirius B, que forma parte del sistema binario de Sirio, uno de los más luminosos del firmamento nocturno.