Lluvia ácida

    Efectos de la lluvia ácida en un bosque.

    Una de las más graves formas de contaminación atmosférica, descubierta en 1965. Está causada por los compuestos gaseosos de azufre y nitrógeno, emitidos por el uso de combustibles fósiles, que reaccionan con la humedad del aire, dando lugar a ácidos que son a continuación arrastrados al suelo por la lluvia o la nieve.

    El efecto de dichos ácidos depende del terreno sobre el cual van a parar, pero es, en cualquier caso, nocivo. La caída de lluvia ácida sobre un lago puede conducir a la total desaparición de la vida en el mismo. El aumento de la acidez de las aguas provoca en primer lugar la muerte de los moluscos, por ser los organismos más sensibles, seguida de la de los peces. El efecto sobre la vegetación es igualmente dañino. Ya existen extensas zonas de Alemania, en la Selva Negra, afectadas, así como lagos canadienses y escandinavos.

    Los efectos de la lluvia ácida no se restringen al entorno donde los agentes contaminantes que la causan son emitidos, sino que puede hacerse sentir a grandes distancias de las fuentes de emisión. Se trata por tanto de un ejemplo de contaminación transfrontera.

    La reducción de la lluvia ácida, al igual que la de las demás formas de contaminación atmosférica, es un proceso complejo. El aumento progresivo en el uso de energías alternativas, como la eólica o la solar, puede ser una solución. En el pasado se han realizado protocolos con el fin de reducir este tipo de contaminación, si bien son varios los países que no los han suscrito, puesto que esto les obligaría a reducir de forma drástica su consumo de combustibles fósiles.

    Otro de los daños causados por la lluvia ácida es el conocido como mal de la piedra, el cual afecta a construcciones realizadas con rocas calizas. Los ácidos descomponen el carbonato cálcico de las rocas, transformándolo en yeso, el cual es mucho más blando y se disuelve con el agua. También sucede, si la construcción se encuentra en las cercanías del mar, que el yeso se combine con el cloruro sódico del agua marina, lo que da lugar a sulfato sódico, un compuesto con un elevado poder de corrosión. Monumentos como la Esfinge de Gizeh, en Egipto, y la Alhambra de Granada ya se han visto afectados por este mal. El método para proteger la piedra caliza de la lluvia ácida consiste en un saneamiento de las zonas dañadas, seguido de una impermeabilización con resinas sintéticas.

    La contaminación, provocada por la quema de combustibles fósiles como el petróleo o la emisión a la atmósfera de gases contaminantes procedentes de las industrias, es la principal causante de la polución atmosférica de ciertas regiones del planeta.