Marisma

    Terreno húmedo, rico en vegetación herbácea capaz de crecer en el agua. Es necesario no confundir las marismas con los pantanos, donde la cantidad de agua es mayor que en aquéllas, así como su profundidad.

    Las marismas pueden ser dulces, salobres o saladas. Estas últimas se encuentran asociadas a deltas y estuarios fluviales, en los que el ascenso de la marea provoca la inundación de los terrenos ribereños. Sus fondos acostumbran a ser cenagosos o arenosos.

    Antiguamente se hallaba extendida la creencia de que las marismas saladas y salobres constituían terrenos baldíos, no aptos para el uso agrícola. Hoy en día se sabe que eso no es así. El ascenso diario de la marea trae consigo un aporte continuado de nutrientes que favorecen el desarrollo de una importante vegetación halófila, capaz de crecer en terrenos con elevado contenido en sales. Constituyen así notables ecosistemas biológicos, poblados por abundante fauna vegetal y animal. Estas marismas saladas y salobres se presentan en costas con una moderada intensidad de las mareas, de modo que sea posible la deposición de los sedimentos y el crecimiento de las especies vegetales.