Clima de tundra

    Paisaje de tundra en Alaska, EUA.

    De acuerdo a la clasificación climática de Köppen, es aquel tipo de clima en el que la media de temperaturas no supera los 10 ºC en ningún mes del año pero en el que, al menos durante un mes, la media se ubica por encima de los 0 ºC, permitiendo la descongelación del terreno. Se diferencia del clima polar en que en éste la media térmica se halla siempre por debajo de los 0 ºC. En la tundra el suelo se encuentra congelado hasta una profundidad media de un metro, constituyendo el llamado permafrost.

    Existen dos estaciones principales: invierno y verano. La primera es extremadamente fría y durante la misma los días disponen de escasas horas de luz; la temperatura media ronda los -28 ºC. Durante el verano la temperatura asciende por encima de los 0 ºC y llega hasta los 12 ºC. Esto permite que la parte más superficial de suelo se descongele y amplias extensiones del mismo queden cubiertas por marismas y charcas, y se forman además numerosos riachuelos. Se trata de un clima muy ventoso, con vientos de entre 50 y 100 km/h. Por otro lado, la casi total ausencia de vapor de agua en el aire, a causa de las bajas temperaturas, conlleva una gran escasez de precipitaciones. Por el mismo motivo la evapotranspiración es casi inexistente, lo que favorece la presencia de áreas pantanosas.

    El clima de tundra se encuentra especialmente en latitudes altas del hemisferio norte, como Siberia, Alaska, Groenlandia, el norte de Canadá y las costas polares europeas. En el hemisferio sur resulta menos abundante, estando presente en el extremo sur de Sudamérica, en islas subárticas como Georgia del Sur y Kerleguen, y en ciertas zonas costeras de la Antártida. También pude aparecer, en latitudes bajas, a causa de la altura, como sucede en el Tíbet y en otras zonas montañosas.

    Su paisaje característico es llano, poco fértil y carente de vegetación arbórea, si bien en él están presentes musgos y líquenes. Durante el breve verano aparecen pastos y juncos de raíces poco profundas. Todas las especies, tanto vegetales como animales, se encuentran especialmente adaptadas al frío.