Concordancia sintáctica

    En la lengua española se considera incorrecta, salvo en algunos casos excepcionales, la discordancia sintáctica entre determinados sintagmas y clases de palabras.

    En unos casos se trata de concordancia numérica y de persona; en otros, de género y número; y en otros, sólo de número.

    Aunque existen excepciones, según la Real Academia Española (RAE), en la lengua española debe existir concordancia entre:

    • El sustantivo y el adjetivo.

    El adjetivo debe concordar en género y número con el sustantivo al que califica. Por ejemplo: pintura románica, rimas becquerianas, árboles otoñales.

    • El sustantivo y el determinante.

    El determinante –artículo, demostrativo, posesivo, indefinido, numeral, interrogativo o exclamativo– debe concordar en género y número con el sustantivo al que determina.

    Por ejemplo: la literatura, un libro, estos escritores, esa novela, aquel poeta, mi obra, algunos literatos, tres sonetos, cuántos poemas.

    • El sujeto y el verbo.

    El sujeto y el verbo de la oración deben concordar en número y persona; además, si el verbo está en voz pasiva, el participio tiene que concordar también en género con el sujeto. Por ejemplo, es incorrecto decir:

    Algunas de las obras más hermosas de la Historia fue creado por los pintores renacentistas.

    En este caso, lo correcto es “fueron creadas”.

    Sin embargo, en algunos casos es admisible la discordancia en número entre el sujeto y el verbo. Por ejemplo cuando:

    • Se usa un artículo en número singular común para todos los sustantivos del sujeto. Por ejemplo: Me gusta la narrativa y poesía del siglo pasado. Sin embargo, si hay dos artículos habría que decir: Me gustan la narrativa y la poesía del siglo pasado.

    Es incorrecto, sin embargo, el empleo del verbo en número plural si en el sujeto sólo existe un artículo singular. Por ejemplo: Me gustan la narrativa y poesía del siglo pasado.

    • Se utilizan porcentajes en el sujeto. Así: El 20% de los lectores son asiduos a las novelas.

    En cambio, es incorrecto el empleo del verbo en número singular en estos casos. En el caso del ejemplo: El 20% de los lectores es asiduo a las novelas.

    • Se usan cuantificadores que acompañan a un sustantivo dentro del sujeto. Por ejemplo: Asistieron más de cien personas al acto. En cambio, es incorrecto decir: Asistió más de cien personas al acto.

    • En algunos casos, si se trata de una oración copulativa –con atributo–. Por ejemplo: Eso son rumores.

    • El sujeto y el atributo.

    El sujeto y el atributo deben concordar en género y número, en especial, si es un sintagma adjetivo el que desempeña la función atributiva; no siempre en caso de ser nominal. Ejemplos:

    Esta corriente literaria está ya consolidada.

    Bécquer fue un poeta romántico.

    La antigua civilización egipcia es aún un enigma.

    Los nuevos escritores son la pervivencia de la literatura.

    Tan sólo en la primera oración el atributo es un sintagma adjetivo –“consolidada”–; en el resto, se trata de uno nominal –“un poeta romántico”, “un enigma” y “la pervivencia de la literatura”–.

    • El sujeto o el complemento directo y el predicativo.

    Por norma, el predicativo debe concordar en género y número con el sintagma nominal al que califica –sujeto o complemento directo de la oración; además, complementa circunstancialmente al verbo–, en especial, si la función predicativa la desempeña un sintagma adjetivo; no siempre en caso de ser nominal. Ejemplos:

    El atleta llegó exhausto a la meta.

    El jurado nombró ganadoras del premio a las dos jóvenes novelistas.

    El tribunal nombró juez al ilustre abogado.

    En las dos primeras oraciones el predicativo es un sintagma adjetivo, por lo que concuerda en género y número con el sintagma nominal al que complementa: en la primera, “exhausto”califica al sujeto –“el atleta”–; y en la segunda, –“ganadoras del concurso”– califica al complemento directo –“a las dos jóvenes novelistas”–.

    Mientras, en la última oración el predicativo es un sintagma nominal –“juez”– y califica al complemento directo –“al ilustre abogado”–.

    • Los pronombres personales átonos redundantes de complemento indirecto o directo y el sintagma nominal al que sustituyen y que cumple la misma función.

    En este caso la concordancia entre el complemento directo o el indirecto y el pronombre redundante es de número y género. Por ejemplo,

    Estos poemas los escribí la pasada primavera.

    A tus amigos les enviaremos varios ejemplares de esta obra.

    En la primera oración la función de complemento directo la desempeñan “estos poemas” y “los”; mientras, en la segunda ambos –“a tus amigos” y “les”– cumplen la función de complemento indirecto.

    En cambio es incorrecto decir, por ejemplo:

    Le escribí a mis padres varias cartas el pasado verano.

    El pronombre “le” debe tener número plural, al igual que el complemento indirecto al que sustituye –“a mis padres”–.