Ecología

    Ciencia que estudia las condiciones de vida de los organismos y las interacciones de todo tipo existentes entre ellos, por una parte, y entre ellos y su medio, por otra.

    Aunque esta definición se centra en un marco estrictamente delimitado por los criterios y métodos de estudio de las ciencias biológicas, desde hace algunas décadas la ecología ha trascendido el ámbito de esas disciplinas para pasar a ser considerada en función de criterios económicos, sociales, políticos e ideológicos, que hacen que las investigaciones de los ecólogos tengan repercusiones en los más diversos campos de la actividad humana. Conceptos como cambio climático, efecto invernadero, desarrollo sostenible o conservación de la biodiversidad han adquirido en el intervalo de pocos años un papel decididamente protagonista en medios de comunicación, foros de análisis científico y sociopolítico y planes de estudio. Así pues, la ecología, entendida como análisis de los nexos que unen a los seres vivos y su entorno, ha pasado a ser una rama del conocimiento vinculada al hecho de que la actividad humana no debe alterar un equilibrio que, de manera natural, ha perdurado durante siglos y que, en sólo unas pocas décadas, ha experimentado un importante y amenazador deterioro.

    En las diversas ciencias biológicas el interés de los investigadores se centra en niveles de organización muy diferentes. Estos niveles se organizan de manera progresiva desde la escala molecular, continuando con la celular, la de los tejidos y los órganos, los sistemas funcionales, los organismos o individuos, las poblaciones, las comunidades, los ecosistemas y, por último, el nivel de organización de la biosfera en su conjunto. El nivel de organización biológica en el que se centra la ecología son los individuos, si bien es inevitable que en el desarrollo de sus investigaciones planteen cuestiones puntuales centradas, por ejemplo, en el nivel celular o en el de sistema funcional.

    En el estudio ecológico se analizan las interacciones entre los organismos vivos (factores bióticos) y entre éstos y el medio físico en el que habitan (factores abióticos), integrado por elementos tales como la humedad, la temperatura, la luz o la composición y acidez del suelo.

    También hay que tener en cuenta que el individuo suele vivir asociado a otros, ya sean de su misma especie o de otras. Esto hace que se pueda hablar de distintas ciencias ecológicas según el nivel de organización en el que se centren.

    Existe en primer lugar lo que se conoce como ecología de poblaciones. Una población es un grupo de individuos de cualquier clase de organismo, que pertenecen a la misma especie y que ocupan, en el mismo momento, una determinada región geográfica. Así puede considerarse, por ejemplo, la población de las mariposas Monarca, que migran cada año desde el norte de los Estados Unidos a los bosques del estado mexicano de Michoacán, en una larguísima travesía que excede el tiempo de vida de cualquiera de los individuos que la integran, y que, recientemente, ha sido objeto de estudio y protección ante el deterioro del medio que es su hábitat en la estación fría.

    Las poblaciones se organizan en comunidades. Así pues, una comunidad comprende todas las poblaciones que ocupan un área física definida. Ejemplos de comunidades son las poblaciones de herbívoros, carnívoros y carroñeros propios de la sabana africana: cocodrilos, leones, hienas, hipopótamos, búfalos, jirafas, ñúes, antílopes, etc. La forma en que se relacionan unas especies con otras en dicha región forma parte del ámbito de estudio de la ecología de comunidades, la cual también debe prestar atención al ecosistema.

    La comunidad y el medio ambiente no viviente forman un ecosistema. Así pues, en un ecosistema se estudian no sólo las interacciones entre los organismos que viven en una comunidad, sino también las interacciones entre los organismos y los factores abióticos de la zona. Por ejemplo, un ecólogo de ecosistemas puede estudiar el modo en que la temperatura, la luz, las precipitaciones y los factores del suelo influyen en la vida de los organismos en un desierto.

    La biosfera es un nivel de organización biológica global, que comprende todas las comunidades de organismos del planeta. Su estudio ha de tener en cuenta todo el medio físico de la Tierra: la atmósfera, la hidrosfera y la litosfera. La atmósfera es la capa gaseosa que rodea la Tierra; la hidrosfera es la masa de agua del planeta, tanto salada como dulce, o congelada; y la litosfera comprende el suelo y las rocas de la corteza terrestre. El estudio de la biosfera supone el análisis de los complejos vínculos fisicoquímicos entre los organismos, la atmósfera, el suelo y el agua.