Matorral (bioma)

    La vida animal del ecosistema de matorral la componen principalmente reptiles, aves y mamíferos de pequeño tamaño, como las ardillas (en la imagen) o múltiples especies de roedores.

    El matorral, al que también se le da otras denominaciones como chaparral o monte bajo, es un bioma cuya característica principal es el predominio de los arbustos en la vegetación, aunque puedan presentarse también en él zonas aisladas de pastizal o pequeñas masas boscosas.

    Los matorrales se dan en zonas de clima mediterráneo, es decir, con inviernos benignos, de precipitaciones más o menos frecuentes, y veranos secos y prolongados. Además de en la cuenca del mar Mediterráneo, esta pauta climática se presenta también en otras zonas del mundo como Chile y California −en América−, Sudáfrica y el sur de Australia. Se trata, de todas maneras, de un bioma poco extendido en comparación con otros como el pastizal, el desierto o los diferentes tipos de bosque.

    El suelo del matorral es poco fértil y en él son relativamente frecuentes los incendios durante la estación seca.

    La vegetación de matorral es similar en las distintas áreas del mundo en las que se presenta, aunque muchas especies varían en función de la ubicación geográfica. En general predominan los arbustos de tamaño medio y pequeños árboles de hoja perenne (encinas, olivos, pinos), junto a las plantas herbáceas y arbustivas de poca altura, que forman el llamado monte bajo. En el hemisferio sur, por ejemplo en Chile, en las tierras de matorral la vegetación está integrada por plantas de las familias de las compuestas, con géneros como Baccharis, y de las leguminosas, con géneros como Acacia y Dalea . También abundan las cactáceas de todo tipo. En cambio, en el matorral septentrional, centrado en las riberas del Mediterráneo, son los brezos, retamas y otros muchos arbustos espinosos los más característicos.

    La escasa presencia de grandes mamíferos es uno de los rasgos más significativos de la fauna de matorral. Sólo algunos cérvidos adaptados a la vegetación xerófila forman parte a veces del paisaje de este hábitat. Sí son en cambio habituales los mamíferos de menores dimensiones como zorros, ardillas y roedores, reptiles como lagartos y serpientes y diversas especies de aves.

    Al igual que sucede con otros biomas como el pastizal, también una parte importante de la vegetación de matorral es de origen antropogénico, es decir, debido a la actividad del hombre sobre el entorno. Por ejemplo, el matorral se extiende muchas veces por áreas deforestadas de bosque en las que el crecimiento de densas masas de monte bajo y plantas espinosas, más rápido que el de los árboles, llega a ocupar el terreno de las especies arbóreas antes dominantes, que no pueden recuperarlo.