Escorrentía

    Lengua de glaciar debida a escorrentía del agua solidificada.

    Agua de lluvia que llega al suelo y, al no ser absorbida por éste, se desliza, por efecto de la gravedad, por la superficie o por ríos y torrentes, siempre hacia zonas de menor altura, hasta que llega al mar.

    Aproximadamente un tercio del agua que cae en zonas continentales es devuelta al mar a través de los procesos de escorrentía y circulación subterránea. Una parte del agua de escorrentía, y también de la que se filtra en el terreno, proviene de la fusión de la nieve y de los glaciares.

    Las aguas de escorrentía suponen una de las principales causas de la erosión del terreno, dado que a su paso arrancan y arrastran diferentes partes del mismo. Como media, cada metro cúbico de agua que llega al mar lleva consigo medio kilogramo de sedimentos. El efecto es más acusado en aquellos terrenos que carecen de cubierta vegetal o donde ésta es escasa, dado que las raíces favorecen la resistencia a la erosión. El ciclo hidrológico contribuye así a la formación y destrucción del paisaje.