Límite tectónico divergente

    Se conoce como límite divergente, o constructivo, de una placa tectónica al que es coincidente con una dorsal oceánica. Reciben esta denominación porque en ellos se genera, de forma continua, la litosfera oceánica. Las dorsales son relieves que recorren el fondo oceánico, bien sea por el centro de los océanos o de forma paralela a los continentes. Se encuentran muy fracturadas y a su través surgen a la superficie de la litosfera materiales magmáticos fundidos de la astenosfera.

    Elementos de un límite divergente.

    Estos materiales proceden a enfriarse y acumularse a los costados de la dorsal, sumándose a la litosfera y trayendo como consecuencia el crecimiento continuado de ésta, además de empujar de forma divergente las dos placas tectónicas que delimita la dorsal. Los esfuerzos de separación de la litosfera causados por los nuevos materiales hacen que las dorsales presenten una notable actividad sísmica y volcánica.

    La formación de una dorsal oceánica se origina en una acumulación de magma en la zona más externa del manto, con el consiguiente aumento de la temperatura en este punto. La alta temperatura provoca que los materiales de la corteza terrestre de las proximidades del magma comiencen a fundirse y, por un proceso conocido como asimilación magmática, modifiquen sus características para asemejarse a los materiales del manto.

    En otras palabras, materiales que antes pertenecían a la corteza tras la asimilación magmática pertenecen al manto, con lo que el límite entre estas dos capas asciende, aproximándose a la superficie terrestre. La fusión de materiales en la corteza conlleva un aumento de volumen, por dilatación térmica, que los hace expandirse conforme se calientan. Esta dilatación, unida a ascensos posteriores de nuevo magma, provoca que se forme en la superficie una elevación conocida como domo térmico. Tal formación es la primera manifestación de lo que más tarde se convertirá en las dorsales oceánicas.

    A medida que el domo continúa creciendo, adelgaza la capa de litosfera situada sobre el mismo, hasta llegar a fracturarla. Tales fracturas se convierten en una vía para que nuevos magmas del manto emerjan y, al enfriarse, hagan crecer el domo. La aparición y unión de varios de estos domos térmicos da lugar a una dorsal oceánica. Este proceso de formación difiere del de las cordilleras montañosas de los continentes, que surgen por plegamientos del terreno.

    Los límites de tipo divergente no se dan únicamente en regiones oceánicas, sino que aparecen también en los continentes. En tales casos se origina una fractura, llamada rift, en la litosfera continental. La presión del magma del manto se concentra bajo esta fractura y provoca un abombamiento de la zona, además de fenómenos sísmicos y volcánicos. Finalmente, la litosfera continental termina por dividirse en dos fragmentos. Así sucede en la zona de África oriental llamada valle del Rift, donde un límite divergente está desgajando del resto una parte del continente.