Antártida

Imagen de buques oceanográficos en la Antártida

La Antártida es el continente que cubre el polo sur de la Tierra. Su nombre proviene de las palabras griegas anti, “contra”, y arkte, “osa”, puesto que se ubica en el hemisferio sur, desde el que no se divisa la Osa Mayor. El continente se halla rodeado por el océano Glacial Ártico, el cual se trata en realidad de la unión de los extremos meridionales de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico. Gran parte de sus aguas se encuentran congeladas debido a las extremas temperaturas reinantes y forman la llamada banquisa antártica, la cual alcanza en invierno los 50º de latitud sur. El acceso al continente resulta complicado debido a tal banquisa y a la presencia de icebergs. El continente americano dista unos 1.000 km de la Antártida; Nueva Zelanda, 2.200 km; y África, 3.600 km.

Medio físico

Foto satelital de Antártida.

La superficie del continente es de alrededor de 14.200.000 kilómetros cuadrados, incluyendo las barreras de hielo y las islas cercanas. La Antártida posee forma aproximadamente redondeada, en la que destacan dos grandes bahías, ocupadas por los mares de Ross y Weddell, y por la estrecha y alargada península Antártica, que apunta hacia el extremo sur del continente americano. Estos tres accidentes se ubican en la mitad occidental del continente. Tal mitad posee menor tamaño que la oriental y abarca a su vez una serie de islas próximas. Por su parte, la mitad oriental constituye una gran meseta, maciza y provista de notable altura. Entre las islas que forman parte de la Antártida se encuentran: al sur y sudeste de América, las islas Alejandro I y Belgrano, las Shetland del Sur, las Orcadas del Sur y la isla de Berkner; en el Atlántico meridional, la isla Bouvet; en el Índico meridional, las islas del Príncipe Eduardo, Crozet y Kerguelen; y al sur de Australia, las islas Macquarie, Campbell, Balleny y Roosevelt.

Mapa de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. ©IGM

La mayor parte del territorio de la Antártida está cubierto por un inmenso casquete polar o inlandsis, con un volumen estimado de treinta millones de metros cúbicos y un espesor medio de dos mil metros, aunque en el sector oriental del continente alcanza los tres mil quinientos metros. Entre las formaciones montañosas destacan, en el sector oriental, la cordillera Transartártica y los montes Gamburstey, accidentes que incluyen cimas por encima de los 4.000 m de altura; y en el sector occidental, las cordilleras Executive Committee y Eternity, además de la cima más elevada del continente, el monte Vinson, de 5.140 m de altura.

El clima de la Antártida es excepcionalmente frío y seco. Las temperaturas no superan los 0º en ningún momento del año. Las únicas excepciones se dan en la península Antártica, donde se alcanzan en verano los 15 ºC, y en algunas islas con clima de tundra. En las zonas del interior la temperatura ronda en invierno los -70 ºC, mientras que en verano asciende hasta los -20 ºC. En la costa los valores son algo más suaves: -30 ºC en invierno y 0 ºC en verano. El frío extremo dificulta la presencia de humedad en la atmósfera, a la vez que ocasiona un centro de altas presiones permanente sobre la Antártida. En consecuencia las precipitaciones son escasas; 50 mm anuales en el interior y unos 500 mm en la costa, y casi siempre en forma de nieve. Son frecuentes las ventiscas de nieve provocadas por los fuertes vientos que barren el continente.

Población y economía

La Antártida es un continente deshabitado, con la salvedad de los equipos de científicos y militares que ocupan las cerca de cien bases existentes en la zona, pertenecientes a unos veinte países. Tal contingente es de unas mil personas en invierno, valor que asciende hasta las diez mil en verano. Es reseñable también la presencia de turistas que acuden al lugar, llamados por la espectacularidad de sus paisajes.

Tras la firma del tratado Antártico en 1959, las actividades económicas de cualquier país en la Antártida se hallan sometidas a control internacional. El motivo es evitar desastres ecológicos como los acaecidos en el pasado, entre ellos la caza indiscriminada de focas. La lejanía de los centros de comercialización, las extremas condiciones climáticas y el gran espesor de hielo que cubre el continente dificultan de forma excepcional la explotación de sus recursos naturales. Se estima que bajo el hielo de la Antártida se esconden importantes reservas de oro, platino y cobre.