Baikal

    El lago Baikal se emplaza en la Siberia oriental

    El lago Baikal, con 31.500 kilómetros cuadrados, es el más profundo del planeta. Se encuentra situado al sur de la región de Siberia, entre la República de Buriatia, perteneciente a la federación rusa, y la provincia de Irkutsk, en Rusia.

    Con una longitud de 636 kilómetros y una anchura media de 48 kilómetros y máxima de 70, contiene una quinta parte de toda el agua dulce del mundo y es el décimo lago de la Tierra en extensión. Gran parte del lago (1.300 de sus 1.620 metros de profundidad máxima) se encuentra bajo el nivel del mar.

    Del lago emergen unas 45 islas e islotes, de entre las que destacan las islas de Oljón y Bolshoi Ushkani.

    Las temperaturas medias en el lago Baikal oscilan entre los 13 ºC en verano y los 0 ºC en invierno, cuando su superficie se hiela con una capa que puede alcanzar los dos metros de grosor.

    Numerosos ríos y riachuelos provenientes de las cordilleras cercanas alimentan el lago. De entre estos ríos, el más importante es el Selenga, que nace en territorio mongol. El único desagüe que posee el lago es el río Angará, afluente del río Yeniséi.

    En el lago y sus orillas pueden encontrarse hasta 1.200 especies animales, gran parte de las cuales son autóctonas, como la foca siberiana, especie única por tratarse de una foca de agua dulce. El lago es una fuente de riqueza piscícola, siendo las principales capturas el esturión, el sábalo y el salmón.

    La ciudad de Irkutsk es un importante núcleo urbano e industrial situado a orillas del lago, bien comunicado gracias al ferrocarril transiberiano, que circula por su orilla meridional.

    En 1997 la UNESCO declaró el lago Baikal Patrimonio de la Humanidad, culminando así un proceso de protección que comenzó en la década de 1970, en un intento por recuperar la flora y la fauna del lago, gravemente dañada por la polución industrial de décadas anteriores.