Mekong (Río)

    El Mekong es el séptimo río de Asia en cuanto a su longitud. Como cabría esperar de semejante característica, las posibilidades que aporta en terrenos como la pesca, la producción de electricidad y el aprovechamiento para regadíos son ingentes.

    Su longitud es de 4.350 kilómetros. Nace en la provincia china de Qinghai, fluyendo a continuación por la parte oriental del Tíbet y por otra provincia china, la de Yunnan.

    A continuación, delimita la frontera entre Birmania (Myanmar) y Laos, al igual que hace entre Laos y Tailandia. A partir de allí, se adentra en Laos, Camboya y Vietnam para desembocar en el mar del Sur de China cerca de la ciudad de Ho Chi Minh (la antigua Saigón).

    Existe un gran contraste entre el curso superior y el inferior del Mekong. En sus inicios, discurre unos 1.955 kilómetros a través de un valle largo y estrecho situado en las montañas y mesetas del sudoeste de China.

    Su curso bajo, en cambio, a partir del punto en que marca la frontera entre Birmania y Laos, drena durante 2.390 kilómetros la meseta de Jorat, al noreste de Tailandia, así como la vertiente occidental de la cordillera de Annam en Laos y Vietnam, además de buena parte de Camboya, antes de llegar al mar distribuyéndose a través de los brazos del delta que lleva su nombre.

    Debido a su disposición geográfica, el Mekong ha sido fuente de conflictos, pero también de cooperación para los países que atraviesa en su curso.

    La gran corriente que arrastra el Mekong procede en buena medida del agua de lluvia que cae en su curso bajo. Por supuesto, el nivel de la cantidad de lluvia recogida fluctúa estacionalmente debido al efecto de los vientos monzónicos.

    Habitualmente, su corriente se encuentra al mínimo nivel durante el mes de abril y la llegada del monzón en mayo o junio provoca un rápido crecimiento del caudal, hasta llegar al máximo hacia agosto o septiembre en las zonas más altas u octubre en la parte más meridional.

    A lo largo del curso bajo del río, las temperaturas son cálidas y no presentan demasiadas alteraciones; en las tierras altas, el calor es moderado por la altitud y existe una mayor variedad estacional.

    La mayor parte de la población asentada a lo largo del Mekong se dedica a la agricultura, siendo el arroz el principal cultivo. Las principales concentraciones humanas se dan en el delta y en la meseta de Jorat. Aunque hace unas décadas no había grandes aglomeraciones urbanas junto a su curso, en los últimos tiempos ha habido un crecimiento espectacular, debido sobre todo a la fuerte migración hacia las capitales.

    Los pueblos que habitan a orillas del Mekong a lo largo de su recorrido son muy variados. En el curso alto abundan los tibetanos, pero, al descender de la meseta del Tíbet, se puede dividir a los pobladores en dos grandes grupos: en las zonas de colinas viven grupos sociales de pequeño tamaño que practican la rotación de cultivos; por otra parte, en las tierras bajas se lleva a cabo una agricultura sedentaria e históricamente se han organizado complejas estructuras estatales.

    Precisamente, en el curso bajo del Mekong el control de las crecidas y la administración del agua han puesto las bases para una mayor productividad económica.

    Aproximadamente la mitad de las tierras de cultivo son inundadas con el agua procedente del río, y gracias a los sistemas de almacenamiento del agua, es posible producir una segunda o incluso una tercera cosecha.

    Buena parte de esta labor de desarrollo fue posible a través de la tarea desarrollada por el Comité interino para la coordinación de las investigaciones de la cuenca baja del Mekong (Comité del Mekong), organizado en 1957 por Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam del Sur. Esta entidad promovió diversas inversiones y trabajos científicos para llevar a cabo numerosos proyectos relacionados con el agua. Entre los anteriores proyectos se encuentra la construcción de una presa cerca de Nam Fong, al noreste de Tailandia, así como la presa hidroeléctrica de Nam Ngum, en Laos. Los países presentes en el comité han continuado con sus labores de cooperación a pesar de los contratiempos causados por la guerra de Vietnam y sus consecuencias, e incluso han logrado el apoyo de otros países y organizaciones internacionales.

    En la zona vietnamita del delta del Mekong existe un intrincado sistema de canales gracias al cual las embarcaciones pequeñas pueden llegar a Phnom Penh (capital de Camboya) e incluso los barcos un poco mayores son capaces de alcanzar Kâmpóng Cham (junto a la costa camboyana) durante la pleamar.

    Las condiciones de navegación a través del río han sido mejoradas de manera considerable merced a las actividades del Comité del Mekong.

    Desde hace bastante tiempo, los estudiosos han contado con una abundante literatura a propósito de la descripción del curso entero del río. Sin embargo, no fue hasta la década de 1950 cuando sus recursos fueron tratados en estudios de carácter local acerca del acceso a áreas urbanas por vía navegable. Gracias a la constitución del Comité del Mekong aumentó la información disponible. De esta manera, a finales de la década de 1960 se publicaron una bibliografía y un atlas de la región.

    El conjunto de investigaciones emprendidas ha incluido una cartografía básica, observaciones de carácter hidrológico, previsiones de crecidas, estudios sobre los suelos y la actividad pesquera, sobre salubridad del río, aprovechamiento agrícola y granjas-piloto.