Tigris

    El río Tigris a su paso por Mosul

    El Tigris nace en un pequeño lago de montaña llamado Hazar. Tiene una longitud de 1.900 kilómetros y fluye desde las montañas orientales de Turquía hacia el sudeste. Durante su curso recibe grandes aportaciones procedentes del Tauro (Turquía), así como de varios afluentes de la zona de los montes Zagros (Irán), llamados Gran Zab, Pequeño Zab y Diyala. Gracias a estas aportaciones, el caudal del Tigris es superior al del río Éufrates, que corre paralelo a él, aunque al sur de Bagdad parte de sus aguas son desviadas hacia este último río a través del canal de Garraf.

    A la altura de Al-Qurnah, ambos ríos confluyen, dando lugar al río conocido como Chat el-Arab. En torno al mismo hay una franja agrícola cuya extensión no supera los cinco kilómetros de anchura a ambos lados. A pesar de su poca extensión, ésta es la mayor área de cultivo de palmera datilera del mundo.

    El Tigris recibe unas aportaciones hídricas bastante irregulares. La época de mayor crecida corresponde a los meses de abril y mayo.

    Gracias al Tigris, la población humana se ha podido asentar en una región con un clima extremadamente duro y árido. El clima de la zona es de tipo subtropical continental, y en verano las temperaturas medias superan los 32 ºC, llegando a bajar de 10 grados en invierno. Igualmente, hay importantes variaciones en el transcurso del día, con fluctuaciones que pueden alcanzar los 22 ºC.

    Las precipitaciones son abundantes en la cabecera del Tigris, aunque muy escasas a lo largo de su curso bajo. Las tormentas de polvo sí son frecuentes durante todo el año y arrastran partículas de arcilla y sedimentos mezclados con pequeños fragmentos de conchas.

    En la cabecera del Tigris abundaban hace siglos los robles, los pistachos y los bosques de fresnos. En la actualidad, las nuevas plantaciones proliferan en el territorio turco. En la llanura la vegetación es muy escasa. A lo largo de las riberas y en las marismas existe una mayor variedad vegetal: son abundantes los juncos, especialmente una variedad gigante que alcanza una altura de ocho metros. Además, algunas especies de sauce abundan junto a las orillas del río y los canales. Una planta propia de la región es la palmera datilera, cuyo fruto es aprovechado para la exportación. Por lo que respecta a la fauna, en determinadas zonas son habituales mamíferos como los jabalíes los chacales, las hienas y las mangostas. En el valle del Tigris los leones fueron avistados por última vez en 1926. En cambio, los zorros, lobos y gacelas siguen siendo comunes en la llanura aluvial. Algunas especies de aves migratorias tienen presencia en la zona, como los pelícanos y las cigüeñas, y, en general, existe una amplia variedad de rapaces, como halcones, águilas y buitres.

    El aprovechamiento económico del río depende básicamente del caudal con que cuente. La moderna tecnología ha mitigado los devastadores efectos de las inundaciones y de las épocas de sequía, si bien esto ha sido posible a costa de la desecación de las marismas y de agotar los nutrientes del suelo.

    El Tigris tiene dos periodos de crecida: uno irregular, desde noviembre hasta finales de marzo y otro más regular, debido al deshielo en las zonas montañosas, entre abril y mayo. Desde la antigüedad se ha aprovechado el agua del curso bajo del río para irrigar los campos adyacentes.

    En la actualidad, existen algunas obras de irrigación al norte de Siria, donde se cultiva tabaco, vid, olivo y diversos frutales. En el caso de Iraq, los principales cultivos son el trigo, la cebada, el arroz, el maíz y el sorgo.

    De manera tradicional se ha empleado un tipo de embarcación de poco tonelaje, llamada kalak, para transportar personas y mercancías por el río. Gracias a estas rústicas embarcaciones, la distancia entre Bagdad y Mosul, al norte de Iraq, puede cubrirse en unos pocos días. También es posible la navegación a vela mediante muhaylahs y safinahs, que pueden medir entre 9 y 24 metros de longitud y cuya capacidad llega a las 50 toneladas. Hasta la década de 1970, se emplearon en las cercanías de Bagdad unas embarcaciones llamadas gufas, construidas con mimbre y cubiertas de betún, que eran capaces de transportar hasta 20 personas.

    Al tratarse de la cuna de una de las más antiguas civilizaciones, la región del Tigris (la antigua Mesopotamia) ha sido objeto de investigación científica e histórica. Gracias a los estudios arqueológicos, hidrológicos y geomorfológicos, se ha conocido una gran cantidad de datos referidos al medio ambiente, la flora, la fauna, el uso de la tierra y el asentamiento humano, cuyas primeras manifestaciones culturales se remontan a más de cinco mil años de antigüedad.