Yang-tsé

    Con sus más de 6.300 km de longitud, el río Yang-tsé es el curso fluvial más largo de China

    El Yang-tsé es el río más largo de la República Popular China y también de toda Asia. Su caudal hace de él el cuarto curso fluvial del mundo. También es conocido con la denominación de Yangzi, Chang Jiang o río Azul.

    Su longitud es de 6.300 kilómetros. Nace en la meseta del Tíbet, y hasta su desembocadura en el mar de la China Oriental atraviesa o marca la frontera entre diez provincias o regiones chinas. Más del 75 por ciento de su recorrido se realiza a través de montañas.

    Se trata del curso fluvial más importante de China, entre otras cosas porque su cuenca conforma la principal fuente de grano del país y da cabida a la tercera parte de su ingente población.

    Después de nacer en el Tíbet, el Yang-tsé desciende por los profundos valles de su zona oriental hasta dar a otra meseta más baja, la de Yunkwei. A partir de allí, el río fluye casi siempre en dirección este, enmarcado por un valle ancho y poco profundo. Es al alcanzar los límites orientales de estas tierras altas cuando su naturaleza cambia por completo: allí, al sur de los montes Pa-yen-k'a-la, comienza a descender bruscamente y conforma un estrecho y profundo valle. Las cimas de las montañas cercanas sobrepasan los 4.900 metros y se encuentran coronadas por glaciares y nieves perpetuas.

    Durante algunos centenares de kilómetros, el curso del Yang-tsé se dirige hacia el sudeste, en paralelo a otros ríos como el Mekong y el Saluén. Al norte de los 26 grados de latitud norte se separan estos tres grandes cursos fluviales y el Yang-tsé continúa su rumbo hacia el este.

    A partir de ese punto, recibe el caudal de varios afluentes, entre los que destaca el Ya-lung, y conforme se acerca a su desembocadura, sigue su curso descendente.

    La parte baja de su curso transcurre por las extensas llanuras de la zona centro-oriental de China, cuyo clima es bastante templado. Los vientos monzónicos determinan en un alto grado el clima de la región, y durante el verano y el otoño son frecuentes los tifones.

    En esta zona recibe el caudal de algunos afluentes, aunque el nivel de sus aguas varía de manera apreciable según se encuentre en época de crecidas o en la estación seca. También abundan los lagos en esta área, importantes por la pesca que se obtiene en ellos. En el centro de la región de los lagos se halla la ciudad de Wu-han, un centro industrial y puerto fluvial de gran relevancia en el país.

    Poco antes de desembocar en el mar, el curso del Yang-tsé se divide a través de una serie de canales y lagunas en el delta que lleva su nombre. Entre las ciudades del delta se encuentran Wu-hsi, Su-chou y, a orillas del mar, Shanghai. Antes de la desembocadura, el río se bifurca en dos brazos que desaguan independientemente en el mar de la China Oriental.

    El lecho actual del río se encuentra algunos metros por encima de la llanura, de modo que, para proteger la región adyacente de las inundaciones, se han reforzado las orillas. Asimismo, se han construido numerosas presas junto a los lagos de la zona para evitar los desbordamientos, e incluso el delta se halla protegido del mar por dos enormes diques paralelos reforzados con piedra. En el año 1994 se inició una de las más grandes obras de ingeniería del mundo. La monumental presa de las Tres Gargantas, polémico proyecto desde el punto de vista ecológico y social, va a sumergir bajo las aguas más de 600 kilómetros cuadrados y obligará al desplazamiento de más de un millón de personas.

    En torno a la cuenca del Yang-tsé habita una buena parte de la población china, pero su distribución a lo largo de la misma es bastante irregular. Las tierras altas donde comienza su curso son las más deshabitadas del país, mientras que en el delta se produce la mayor densidad de población de toda China.

    Aparte del delta, existen otras importantes concentraciones humanas en las llanuras que se extienden alrededor del Yang-tsé y sus afluentes en su curso medio y bajo. Es el caso de Ch'eng-tu, Chungking, Wu-han y Nanking, que se encuentran entre las más pobladas de China y, por supuesto, Shanghai, la mayor ciudad del país.

    En las tierras donde nace el río, la etnia predominante es la tibetana, dedicada sobre todo a la ganadería tradicional y al cultivo de cebada y centeno. En cambio, en la meseta de Yunkwei, la población es una mezcla de chinos-han, ocupados en la agricultura, y de varias minorías étnicas que alternan los cultivos con la ganadería y la caza. Los habitantes concentrados en el curso medio y bajo son principalmente chinos, aunque conviven con otras minorías.

    La economía de la cuenca del Yang-tsé se basa, ante todo, en la agricultura, pero no hay que olvidar que ciudades como Shanghai, Wu-han y Chungking se encuentran entre los principales centros industriales del país.

    Hay importantes reservas minerales de hierro cerca de Wu-han y de Nanking y de carbón, cobre, fósforo, oro, petróleo y gas natural en la provincia de Sechuán.

    El Yang-tsé es el principal río navegable de China, hasta el punto de haberse convertido en una prolongación de las rutas marítimas, uniendo los puertos costeros y fluviales con los centros urbanos más importantes. Las mercancías se transportan en juncos y embarcaciones a motor, además de en las tradicionales embarcaciones a vela. Las embarcaciones de hasta 10.000 toneladas son capaces de llegar a Wu-han, si bien únicamente las más pequeñas son capaces de atracar en P'ing-ch'uan.

    Buena parte de la historia china se ha concentrado en el norte del país e incluso a lo largo de la cuenca del río Huang Ho (Amarillo), aunque la zona del Yang-tsé siempre resultó de gran importancia económica para las diversas dinastías imperiales debido a su potencial agrícola. De esta manera, el Gran Canal se construyó para transportar grano desde la cuenca del Yang-tsé hacia las capitales del norte. Es incluso posible que la parte más meridional del canal estuviese en funcionamiento ya en el siglo IV a.C., si bien la obra no concluyó hasta el siglo VII d.C.

    A lo largo del tiempo, el curso del río ha servido de frontera política y cultural. En la actualidad, delimita las provincias del sur de China, y desde 1950 la región se ha constituido en centro de buena parte de la modernización económica del país, como lo demuestra la reciente construcción de la citada presa de las Tres Gargantas.