Amarillo (Río)

    En chino Huanghe o Huang Ho, el río Amarillo recibe este nombre debido al tono que alcanzan sus aguas por el limo que arrastran hacia el mar. Se trata del segundo curso fluvial más importante de toda China, con 5.464 kilómetros, y con frecuencia ha sido considerado la cuna de la civilización china.

    El Huang Ho puede dividirse a lo largo de su extenso recorrido en tres zonas bien diferenciadas: la primera está constituida por la abrupta zona montañosa en la que nace. La segunda es la meseta que atraviesa durante su curso medio, y, por último, se encuentran las tierras llanas que atraviesa en su curso bajo.

    Por lo que respecta a la primera parte de su curso, el río Amarillo nace a más de 4.600 metros de altitud, en la provincia de Tsinghai, en las montañas de Pa-yen-k'a-la que, a su vez, se encuentran en la parte oriental de la altiplanicie del Tíbet.

    Durante este curso alto, el Huang Ho atraviesa y alimenta dos lagos, el Cha-ling y el O-ling, en los que abunda la pesca. A lo largo de esta primera etapa, el río fluye habitualmente de oeste a este y, a menudo, sigue su curso cruzando profundos desfiladeros serpenteando la vertiente meridional de los montes A-ni-ma-ch'ing.

    Una vez rebasados los desfiladeros y gargantas, en las cercanías de la ciudad de Lan-chou, deja atrás la meseta del Tíbet, caracterizada por su inaccesibilidad, la escasez de población y el clima frío.

    El curso medio del Huang Ho está formado por un gran recodo que permite drenar una amplia superficie de terreno. Nada más descender de las alturas tibetanas, el río se dirige hacia el noreste cruzando los suelos arenosos de Ningsia y la zona occidental del desierto de Ordos. En esta parte del recorrido el curso del río se estrecha en varias ocasiones, dando lugar a numerosos rápidos.

    A continuación se dirige hacia el este a través de una llanura aluvial, surcada por varios canales de irrigación que recogen el agua fluvial y la distribuyen hacia los campos de cultivo.

    A pocos kilómetros, el Huang Ho cambia su curso tomando la dirección hacia el sur y delimitando la frontera entre las provincias chinas de Shensi y Shansi. En este tramo se puede apreciar cómo aumenta progresivamente su caudal gracias a las aportaciones de dos importantes afluentes: el Wei, procedente de Shensi, y el Fen, que proviene de Shansi.

    Tras un nuevo giro en dirección hacia el este, el río Amarillo penetra en la llanura septentrional de China por la ciudad de Cheng-chou. Es precisamente en dicha llanura donde queda depositada una buena parte de los sedimentos arrastrados desde las tierras altas. En líneas generales, esta llanura septentrional consiste en una superficie aluvial con muy pocas características orográficas destacables, excepto las bajas y suaves colinas existentes en la provincia de Shantung. Los aluviones de sedimentos, arena y grava arrastrados por el Huang Ho y otros ríos desde hace 25 millones de años formaron la llanura, que está densamente habitada y ha sido históricamente una de las principales zonas agrícolas de China. A lo largo de diversos tramos de esta parte media de su curso a través de la meseta septentrional, el Huang Ho se congela durante varios meses del año y las autoridades chinas se han visto obligadas en ocasiones a destruir las grandes aglomeraciones de hielo recurriendo a la artillería.

    Durante el curso bajo del Huang Ho es relativamente frecuente encontrar dunas de arena de una altura considerable. Esta llanura sufre con frecuencia los efectos de grandes riadas debido a que el lecho del río permanece en numerosos tramos por encima del nivel del terreno circundante. Asimismo, son frecuentes las zonas de marismas.

    El delta originado por el Huang Ho antes de su desembocadura es uno de los mayores del mundo, ya que la llanura septentrional se extiende por el llamado Po Hai, las tierras ganadas al mar por efecto de los sedimentos arrastrados. Así, por ejemplo, en los cien años transcurridos entre 1870 y 1970, el delta aumentó como media en más de 15 kilómetros.

    Esta zona de la desembocadura es muy pantanosa, se encuentra cubierta de juncos y no es apta para la navegación, puesto que un dique de arena dispuesto junto a la desembocadura impide la entrada de embarcaciones de calado medio en situaciones de bajamar.

    Durante la historia geológica del Huang Ho se han producido muchos cambios radicales que han afectado fundamentalmente a su curso bajo. La reducida pendiente de su flujo, así como la escasa velocidad que éste adquiere en la llanura, han posibilitado una continua deposición de sedimentos.

    Cuando el cauce quedaba colmado, la corriente se trasladaba a un nivel más bajo, de modo que a lo largo de los últimos cuatro mil años el río ha desembocado al mar Amarillo en diferentes puntos muy distantes entre sí.

    En concreto, se sabe que entre el tercer milenio y el año 602 a.C., cuando alcanzó el río su recorrido más septentrional, su curso pasaba cerca de la actual ciudad de Tien-ching. En cambio, entre los años 602 a.C. y 70 d.C., tanto el Huang Ho como su desembocadura se desplazaron hacia el sur de la península de Shantung, mientras que entre 70 y 1048 volvió de nuevo a desplazarse en dirección norte, adoptando un curso bastante cercano al actual.

    Desde 1048 hasta 1194 los cambios en su curso tuvieron lugar tierra adentro, en la zona en que el río penetra en la llanura septentrional china. Ya en 1194, el Huang Ho alcanzó su curso más meridional. En dicho año se rompieron los diques de protección y se originó un segundo brazo del río al sur de la península de Shantung. Entre 1289 y 1324, el Huang Ho se apropió del cauce del río Kuo y de buena parte del lecho del Huai, aunque más tarde regresó a su antiguo cauce. No fue sino a partir de la década de 1850 cuando el río comenzó a asentarse en su actual ubicación.

    A lo largo de la historia, el río ha cambiado su curso un buen número de ocasiones, y en torno al mismo se han construido importantes obras de ingeniería. Esta región constituye así uno de los mejores ejemplos en todo el mundo de cómo la acción combinada de la naturaleza y de la actividad humana puede configurar el paisaje.

    Cuando China desarrolló su agricultura en las llanuras cercanas al río, los campesinos emprendieron las obras de varios diques para estabilizar el caudal y proteger a la población de las amenazantes crecidas. A lo largo de los siglos se construyeron miles de diques con ese propósito, pero, al mismo tiempo, el lecho del río se elevó y se limitó de forma artificial. Por otro lado, las roturas de los diques han sido a lo largo de la historia más frecuentes que los cambios en el curso del río. En 1933, las crecidas provocaron la muerte de cerca de veinte personas y la destrucción de cerca de tres mil pueblos y aldeas. La última de las grandes inundaciones se produjo en 1949.

    En cuanto al caudal, el Huang Ho, a pesar de su extensión, es únicamente el noveno río de China en la cantidad de agua vertida anualmente al mar. La media es de unos 1.770 metros cúbicos por segundo, aunque, por supuesto, hay una notable variación estacional en cuanto a ese volumen, debiéndose tener también en cuenta que el río, en su curso, atraviesa extensas regiones áridas o semiáridas, de modo que una enorme cantidad de agua se evapora o es empleada en la irrigación de los cultivos.

    Más de la mitad del nivel de precipitaciones anuales se recoge durante la época de lluvias, es decir, entre julio y octubre. La cantidad media de precipitaciones anuales en toda la cuenca del Amarillo es de 470 milímetros, pero, como cabría esperar, su distribución es sumamente irregular. Hay años en que una parte considerable del caudal del Huang Ho procede de sus afluentes. De todas maneras, su principal fuente la constituye la nieve derretida procedente de las tierras altas de la meseta tibetana, lo que da origen a un gran volumen de agua drenado durante la primavera. Por el contrario, los mayores niveles registrados en los cursos medio y bajo se producen durante los meses de julio y agosto.

    El Huang Ho es el río que arrastra la mayor cantidad de lodo de todo el mundo. Cada metro cúbico de agua lleva aproximadamente 35 kilogramos de barro, cuando otros grandes cursos fluviales, como el Nilo, el Amu Daria o el Colorado, arrastran cantidades mucho menores, y durante las grandes crecidas, un metro cúbico de agua puede incluso llegar a contener un 70% de sedimentos.

    Los recursos hídricos del Huang Ho han sido utilizados ya desde una fecha tan temprana como el siglo III a.C. gracias a las obras de irrigación y de prevención de las crecidas. Las técnicas modernas de ingeniería hidráulica se vienen aplicando a partir de la década de 1920, mientras que el desarrollo global de la cuenca comenzó a mediados de la década de 1950.

    Los principales resultados del programa anterior incluyeron la construcción de presas gigantescas como la de la garganta de Liu-chia y otras cerca de Lan-chou. También se acometió la realización de grandes proyectos de irrigación que incluyeron la instalación de algunas estaciones hidroeléctricas más pequeñas. El control de las crecidas se racionalizó y quedó conformado por los embalses y por el Gran Canal, que parte del Huang Ho hacia el oeste de la provincia de Shantung. Pero el proyecto fundamental consistió en la construcción de la imponente presa de la garganta de San-men, río arriba de Cheng-chou, que permitió embalsar un gran volumen de agua. Este plan permitió controlar las inundaciones de la llanura, así como disponer de medios suficientes para la irrigación y la generación de energía eléctrica.

    Por lo que respecta a la calidad del agua del Huang Ho, se ha reducido en la misma medida en que se ha incrementado la contaminación procedente de las industrias y de los fertilizantes empleados en la agricultura. A esto se debe añadir que la creciente demanda que han experimentado unas reservas de agua limitadas ha producido graves problemas en cuanto a su distribución.

    Tanto el propio Huang Ho como sus crecidas de antaño han sido protagonistas de las leyendas, el folclore y, por supuesto, la propia historia de China durante más de tres milenios. Se han conservado anotaciones acerca del nivel alcanzado por las mayores crecidas del río, así como de los cambios en su curso de manera regular desde el siglo VI a.C. El nivel de las aguas lleva estudiándose desde 1736.

    El primer europeo que exploró el curso superior del Huang Ho fue el viajero ruso Nikolai Mijailovich Przhevalsky, entre 1879 y 1884. El estudio sistemático de la cuenca del río fue comenzado en la década de 1950 por científicos chinos y soviéticos. En la década de 1970, cesó la cooperación soviética y los estudios continuaron a cargo de especialistas chinos en colaboración con otros colegas procedentes de numerosos países.