Tasmania (Mar de)

    Con un área total de 2.300.000 kilómetros cuadrados, el mar de Tasmania es un importante medio de comunicación entre el océano Índico y el océano Pacífico. Se encuentra situado en el cuadrante sudoriental del océano Pacífico y baña las costas de la isla homónima y de Australia, separándolas de Nueva Zelanda. Colinda, al norte, con el mar de Coral y al occidente con el propio océano Índico mediante el estrecho de Bass. La profundidad máxima del mar de Tasmania es de 5.200 metros y su anchura máxima ronda los 2.250 kilómetros en una línea imaginaria que une la isla meridional de Nueva Zelanda con Sidney, la capital de Australia.

    Debido a su situación geográfica, el mar de Tasmania es punto de encuentro de diversas corrientes submarinas, siendo las más importantes la australiana y la subecuatorial. Tal combinación tiene como resultado el que la temperatura del agua sea templada a pesar de que el mar reciba las aguas frías procedentes del sur y que los efectos de las tormentas marítimas sobre las costas sean mínimos, especialmente en el segundo semestre del año. En la actualidad, los bancos de especies comerciales y los yacimientos petrolíferos de su subsuelo, explotados ambos de forma industrial, son una importante fuente de recursos económicos para el gobierno australiano. Por otra parte, debe mencionarse que un servicio regular de transporte marítimo une las islas de Nueva Zelanda con Australia, convirtiéndose así en un importante eje de comercio entre ambos países. Fue el explorador y navegante holandés Abel Tasman quien, por comisión del gobernador Van Diemen reconoció y exploró por vez primera el mar de Tasmania y sus islas en el año de 1642, aunque correspondió al explorador británico James Cook completar el mapa de la región en las últimas dos décadas del siglo XVIII.