Autopistas de la información

El desarrollo tecnológico ha favorecido la proliferación de las redes de computadoras hasta tal punto de que hoy en día resulta extraño pensar en equipos aislados. Ante esta oportunidad, las políticas económicas de los países desarrollados están impulsando la denominada sociedad de la información. Para ello recurren a campañas de sensibilización orquestadas desde instituciones oficiales, que se acompañan de las correspondientes políticas de financiación para fomentar la adquisición de computadoras y la suscripción de contratos de conexión a redes de alta velocidad.

En los inicios de 2007, la cifra global de usuarios de Internet en todo el mundo había superado el umbral de los mil millones de personas. Teniendo en cuenta que esta red empezó a penetrar en los hogares mediada la década de 1990, semejante estadística refleja el extraordinario éxito de sus servicios y deja vislumbrar los notables cambios en los usos de la comunicación que se han producido en las relaciones humanas, tanto profesionales como personales.

Esta realidad se ha hecho posible gracias a una oferta de servicios en continuo aumento con propuestas que facilitan la vida diaria de los usuarios. Iniciativas públicas como las oficinas virtuales de las administraciones públicas hasta otras de carácter privado, como el comercio electrónico, contribuyen a popularizar el uso de las redes. Servicios como la web que permite todo tipo de consultas a informaciones dispersas por todo el planeta, el correo electrónico para los contactos directos entre personas, los foros, las charlas interactivas (chat) y el intercambio de archivos se han constituido en germen de una nueva forma de relacionarse a través de las denominadas autopistas de la información.

Internet

Convertido en un fenómeno tecnológico de dimensión universal, Internet es una red de redes a escala mundial que se ha convertido en símbolo de la globalización. Cada una de las redes que lo integran es independiente y puede pertenecer a una entidad pública o privada. Asimismo, las características, el tipo, la arquitectura, la tecnología y los medios de transmisión son diversos y heterogéneos.

Para permitir que todos ellos puedan comunicarse de forma completamente transparente para el usuario utilizan un modelo de red común basado en la familia de protocolos tcp/ip. La información viaja por Internet en fragmentos a través de las distintas redes y es encaminada por los routers que encuentra por el camino.

Esquema del funcionamiento básico de Internet.

El modelo de red responde a una arquitectura cliente-servidor en la que los usuarios realizan peticiones desde sus programas locales a otros situados en los equipos remotos. Por ejemplo, cuando un usuario desde su navegador web consulta los libros de una librería, la información de la propia página web la recibe desde una aplicación denominada servidor web, mientras que los datos de cada uno de los libros que consulta proceden de un servidor de bases de datos. Este esquema de trabajo resulta común para la mayor parte de las aplicaciones de Internet, como pueden ser la recepción y lectura de correo electrónico, la participación en foros y chats, la videoconferencia, los juegos en línea e incluso la telefonía ip.

Formas de conexión a Internet

Existen múltiples formas y tecnologías para conectar un equipo a la red Internet. La más básica consiste en utilizar directamente la red telefónica conmutada convencional también conocida por red básica, es decir, la que se viene utilizando tradicionalmente para voz. Este medio de transmisión basado en dos cables de cobre sencillos resulta muy económico, pero no proporciona un rendimiento aceptable porque la velocidad de transferencia de la información resulta excesivamente lenta.

Para llevar a cabo esta conexión es necesario disponer de un dispositivo modulador-demodulador (abreviado como módem) que transforme la señal digital en analógica y a la inversa. El programa que administra la comunicación se pone en contacto telefónico con otro equipo remoto perteneciente a un proveedor de servicios de red que actúa como pasarela a la red Internet.

En segundo lugar, la denominada red digital de servicios integrados (rdsi) proporciona una línea digital que permite realizar transferencias superiores a la línea básica. Este tipo de conexión requiere una contratación especial con la compañía telefónica y el equipo necesita una tarjeta de expansión específica.

Las líneas rdsi dividen la línea telefónica en tres canales, dos de los cuales son de tipo B o portadores y se dedican a transmitir información. El tercero, denominado de tipo D, se emplea en labores de administración. En este tipo de conexiones es posible combinar la navegación por Internet con el uso convencional de la línea (por los dos canales B) o emplear ambos para aumentar el ancho de banda disponible para datos.

Comparativa de las velocidades proporcionadas por la familia de tecnologías DSL.

Las tecnologías de transmisión digital de alta velocidad se conocen genéricamente como dsl. La más extendida es la denominada adsl (dsl asimétrica), una tecnología que comenzó a difundirse cuando parecía que la única solución para los abonados domésticos pasaba por la sustitución del cableado existente para trabajar con los formatos de dsl con fibra óptica o coaxial. Sin embargo, haciendo uso del par de cables convencionales y sustituyendo los equipos de las centralitas de las compañías telefónicas es posible enviar datos a alta velocidad y combinar esta transmisión con el uso tradicional para voz.

La línea adsl divide mediante filtros el ancho de banda en tres márgenes de frecuencia distintos. El primero sirve para establecer comunicaciones de voz convencionales, razón por la cual los terminales telefónicos deben conectarse a través de pequeños dispositivos llamados microfiltros. Los otros dos márgenes o canales sirven para el envío y la recepción de datos. El primero tiene un menor ancho de banda que el segundo, y de ahí el nombre de asimétrica de la tecnología. Esto significa que, a través de adsl, la transmisión es más rápida desde la red hacia el usuario que en sentido contrario.

Como respuesta al desarrollo de la fibra óptica y aprovechando los esfuerzos en cableado al que se sometieron la mayor parte de las ciudades, la tecnología de cable ha tenido gran extensión. Este tipo de conexión lleva asociados servicios de telefonía, datos y televisión. Las redes de fibra óptica que interconectan los distintos barrios de una ciudad pasan a ser cables coaxiales en el interior de los edificios. Estos cables disponen de un ancho de banda muy amplio, por lo que el mismo medio físico puede ser utilizado por varios abonados. La conexión de una computadora se realiza a través de un dispositivo denominado cable módem.

Internet hace uso de diferentes tecnologías para facilitar la transmisión de datos, desde la línea telefónica analógica hasta la transmisión vía satélite.

Cuando las redes terrestres no responden a las necesidades requeridas se puede acudir a la transmisión por satélite. En general, este servicio trabaja en equipo con una línea de cable por la que el usuario envía las peticiones que, generalmente, no ocupan mucho ancho de banda y recibe a través de su antena parabólica la señal con el grueso de la información solicitada. Lógicamente, este servicio requiere que el abonado disponga de antena, equipo receptor y una tarjeta de expansión adecuada. Es necesario igualmente disponer de al menos una conexión telefónica básica para el envío de las peticiones.

Otra alternativa que generó expectativas pero que no ha logrado extenderse en la medida esperada es comunicación a través de las líneas eléctricas (plc, por sus siglas en inglés). Dado que las compañías eléctricas disponen de una infraestructura muy importante de cableado y teniendo en cuenta que en todos los hogares, oficinas y empresas hay instalaciones eléctricas, la tecnología plc permite transmitir datos, voz y video a través de las líneas de fuerza convencionales.

El sistema es conceptualmente muy sencillo, porque mientras un cable es capaz de transmitir simultáneamente varias señales de frecuencias distintas, la red eléctrica sólo transmite una señal de 60 o 50 Hz, según los países. Si mediante los circuitos adecuados se inyectan señales de portadoras de frecuencias distintas y moduladas adecuadamente con los datos se dispondría de toda una red de cableado ya existente al alcance de la mano. En la actualidad es habitual utilizar estas redes para comunicación interna de dispositivos domóticos y alarmas.

Esquema de una red basada en la tecnología PLC.

Direccionamiento en Internet

En toda red de computadoras es imprescindible que cada uno de los equipos disponga de un identificador único que permita distinguirle de los demás, al igual que sucede con los terminales telefónicos. De esta forma, cada fragmento de información que viaje por la red dispondrá de una dirección de origen y otra de destino.

El protocolo tcp/ip y, en concreto, el protocolo de la capa Internet llamado ip (al mismo nivel que las capas OSI de red) identifica a cada equipo mediante cuatro números de un byte separados por puntos. En código decimal, cada byte puede tomar 256 valores distintos que van desde el 0 hasta el 255. Una dirección ip tendrá un aspecto similar a 196.168.0.1.

Los rangos de direcciones se clasifican según el número de bits destinados a identificar subredes y el de bits para equipos (hosts o anfitriones) en redes de clase A, B, C y D. Dentro de cada rango de direcciones de cada clase existe un grupo reservado para direcciones privadas, de manera que una empresa que disponga de una red de tipo C con una dirección ip concreta dispondrá de múltiples direcciones privadas para sus propias subredes y hosts.

Cuando un equipo de la subred privada envía información a un equipo remoto, se produce una conversión interna de direcciones para que tanto el emisor como el receptor queden perfectamente identificados. Los usuarios particulares no suelen disponer de direcciones ip públicas, sino que adquieren direcciones privadas a los proveedores de servicio y, así, pueden trabajar con subredes sin ocupar rangos de direcciones públicas. Este mecanismo de direccionamiento permite la existencia de millones de hosts en la red Internet.

Las direcciones numéricas no constituyen una alternativa cómoda para el ser humano, y menos cuando éstas a su vez pueden pertenecer a rangos privados y representan subredes y hosts. Para simplificar la tarea, en Internet existe un servicio de nombre de dominio (dns, por sus siglas en inglés) que traduce las direcciones ip en denominaciones más inteligibles. Este servicio se almacena en un conjunto de bases de datos distribuidas por toda la red y atendidas por programas servidores de dns.

Las denominaciones se ajustan a una estructura jerárquica basada en una separación por puntos, como sucede con las direcciones ip y que emplea extensiones predefinidas para hacer referencia a tipos de organizaciones y países. Por ejemplo, en la dirección www.uno.dos.es, la primera palabra hace referencia al nombre de un servidor concreto, en este caso llamado www que es el habitual para los servidores web de las empresas. Las palabra siguientes (uno y dos) indica subdominios del propietario de la dirección. Por último, aparece el dominio principal o de primer nivel en el que se usan acrónimos o iniciales de países.

Servicios en Internet

El éxito y el extraordinario grado de penetración de Internet en las empresas, las actividades profesionales y los hogares se explica por la oportunidad y la riqueza de los servicios que ofrece. La World Wide Web, abreviada como www, constituye un muestrario de todo tipo de informaciones, en cualquier formato (texto, gráficos, fotografías, videos, animaciones, etc.) y con un abanico creciente de servicios anexos. Correo electrónico, chats, foros de debate, videoconferencia e intercambio de contenidos se suman a una oferta cada vez más amplia y diversa.

World Wide Web

El nacimiento de la «telaraña mundial», tal como a veces se denomina la World Wide Web, se produjo en el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear, laboratorio europeo de física de partículas. La búsqueda y desarrollo de un sistema de intercambio de información entre investigadores cómodo y que garantizara la interrelación entre documentos dio lugar a la invención del hipertexto.

Este formato proporciona un mecanismo de enlaces asociados a palabras o contenido multimedia que incluye un enlace a otro documento complementario o que aporta información relacionada. Este sistema de organización permite al usuario «navegar» entre documentos sin preocuparse de dónde están localizados ni qué tipo de información contienen.

Tabla 1. Algunos dominios de primer nivel.

La World Wide Web, más conocida como web o por sus siglas www, es un sistema de información distribuido en el que los documentos, en formato hipertexto, combinan recursos multimedia y textuales que incluyen los mencionados enlaces de navegación. En la actualidad, la documentación recogida es ingente, ya que cualquier usuario dispone de la posibilidad de editar sus propios documentos en este formato.

La web es el mayor repositorio de información mundial. Su principal inconveniente reside en que este descontrol provoca que localizar información concreta, veraz y completa sobre un tema pueda llegar a ser complejo entre tal cantidad de documentos.

La web es un servicio de la capa de aplicación de la arquitectura tcp/ip y dispone por ello de un protocolo de comunicación llamado http. Las aplicaciones servidoras web contienen los mecanismos para enviar los documentos solicitados por las aplicaciones clientes de los usuarios y que se conocen como navegadores web. Para acceder a un documento concreto sólo es necesario escribir la dirección web del servidor que la contiene y añadir tras ésta su ubicación concreta.

Para simplificar aún más la tarea, los administradores de contenidos de cada espacio web diseñan portales de navegación accesibles con la dirección principal y que permiten alcanzar, a través de páginas de índice o «mapas», los distintos contenidos alojados. Si durante la exploración del contenido un enlace apunta a un documento alojado en otro servidor web, el usuario simplemente debe pulsar con el botón de su ratón e inmediatamente accederá a la nueva ubicación.

Los navegadores web permiten mostrar multitud de contenidos almacenados en formatos muy diversos. También incluyen intérpretes de lenguajes de programación basados en scripts o «guiones», fragmentos de programación capaces de comunicarse con lenguajes de servidor para mostrar contenidos dinámicos, como podría ser el resultado de una consulta sobre una base de datos.

El lenguaje descriptor de páginas web por excelencia es html o lenguaje de marcas de hipertexto, aunque su evolución permite trabajar con otros formatos como puede ser xml (lenguaje de marcas extendido) diseñado para organizar y estructurar los contenidos. Entre las tecnologías que soportan destaca JavaScript, VBScript, Java, PHP y un largo etcétera de tecnologías.

La navegación por Internet es posible gracias, entre otras cosas, a los navegadores web. En la imagen, interfaz del conocido navegador de Microsoft, Internet Explorer, ampliamente utilizado en entornos Windows.

La sencillez de la navegación web ha cambiado la filosofía de la interacción entre el usuario y la máquina de manera que son numerosas las aplicaciones que se basan en páginas web para que el usuario de forma remota pueda acceder a la ejecución de programas alojados en máquinas distantes. De hecho, muchos de los servicios que se explican a continuación son accesibles en la web. Dado que la información recogida en Internet es inabordable por métodos manuales, se han desarrollado sistemas de búsqueda avanzada así como catálogos clasificados por múltiples criterios para favorecer la localización de datos concretos.

Los buscadores web son servidores destinados a proporcionar enlaces a páginas web clasificados o relacionados con un tema en concreto a partir de las indicaciones del usuario. Aunque la tecnología evoluciona rápidamente y ha derivado en una mezcla creciente de sistemas, tradicionalmente se distinguen dos tipos de buscadores: los índices o catálogos y los motores de búsqueda.

Los primeros recopilan información de diversas fuentes y la clasifican, en un sistema de búsqueda basado en grupos o clases temáticos. Los segundos sondean la red de forma automática y analizan el contenido de los portales y servidores para obtener información relevante que sirva posteriormente para dar respuesta a un usuario.

En general, los buscadores se actualizan por medio de múltiples procedimientos, que incluyen el uso de robots de búsqueda o aplicaciones que se ejecutan de forma automática y sondean la web. La mayoría de los buscadores son gratuitos para los usuarios y se financian principalmente con aportaciones publicitarias.

La búsqueda de contenidos se puede realizar atendiendo a múltiples criterios. El más utilizado consiste en incluir palabras o frases completas con términos clave. Cuanto más excluyente sea el término, más preciso será el resultado. La oferta de servicios e informaciones que se recaban con ayuda de un buscador es amplísima. Textos, fotos, videos y sonidos de cualquier tema o condición están al alcance de un clic.

Correo electrónico

El origen del correo electrónico se remonta a la comunicación entre terminales de los entornos multiusuario. En ellos, los usuarios disponían de un terminal que servía exclusivamente para conectarse a la computadora. En un instante concreto podía haber decenas e incluso centenas de usuarios trabajando simultáneamente con la misma computadora.

Para permitir la comunicación entre ellos se diseñó un sistema basado en un programa que ejercía labores de oficina de correo y que asignaba un buzón a cada usuario con una dirección concreta. De esta forma, los usuarios se enviaban mensajes que se almacenaban en el buzón de la oficina virtual de correo hasta que el destinatario se conectaba a la computadora y ésta le avisaba con un mensaje de que tenía correo sin leer.

Con la aparición de las redes locales, el correo electrónico se extendió a la relación entre máquinas distintas, lo que obligaba a disponer de una máquina que alojara un servidor de correo. Cada usuario debía conectarse a este servidor para comprobar si tenía mensajes pendientes. Dado que el servidor siempre está conectado, cualquier usuario tiene su cuenta preparada para recibir mensajes incluso si su equipo está apagado. Hoy en día, el correo electrónico es un servicio ampliamente utilizado y se encuentra extendido a todas las redes locales, metropolitanas, extendidas y, por supuesto, Internet.

Este servicio puede definirse como el que permite el intercambio de mensajes entre usuarios. Éstos disponen de una cuenta de correo identificada con una dirección cuyo formato está constituido por un nombre de usuario seguido del símbolo de la @ y a continuación los subdominios y dominios de la entidad que proporciona el servidor de correo, es decir, la oficina virtual postal. La flexibilidad del correo electrónico reside en que el usuario tiene su cuenta disponible las 24 horas del día, puede recibir documentos anexos junto con los mensajes así como suscribirse a listas temáticas de mensajes periódicos.

Una de las aplicaciones más populares de Internet es el correo electrónico, al cual puede accederse con el navegador (en la imagen, web mail de Google) o a través de programas de correo cliente que descargan al PC el correo entrante en el servidor.

El principal inconveniente del correo electrónico actual es que representa una fuente peligrosa de infección de virus y otros programas potencialmente peligrosos como troyanos o espías. Además el spam o «correo basura» remitido incontroladamente con oscuros objetivos puede ser simplemente molesto, pero en ocasiones llega a saturar los servidores y a impedir el funcionamiento normal. Desde el punto de vista técnico, el correo electrónico es otro servicio de la capa de aplicación y utiliza diversos protocolos, entre los que destacan POP3 para recepción y smtp para envío.

Junto con el correo electrónico existen servicios de noticias o tablones de anuncios que son buzones de mensajes de acceso público o privado y organizado por comunidades de usuarios. Estas listas constituyen foros de intercambio donde cada intervención puede ser leída por todos los usuarios, pueden existir moderadores que regulan la información que se publica en el foro y los temas se organizan en grupos de diálogo que facilitan la lectura secuencial de cada intervención.

Para que un usuario acceda a su buzón de correo o a un foro de noticias puede utilizar un programa de correo cliente que se pondrá en comunicación a través de los protocolos adecuados y descargará los mensajes en la computadora del usuario. Alternativamente muchos servidores de correo proporcionan un servicio web de correo y/o noticias.

La ventaja de este método es que puede accederse a él desde cualquier equipo sin necesidad de descargarse los mensajes, con lo que el correo se vuelve independiente del equipo de lectura. Generalmente estos programas al trabajar completamente en modo cliente-servidor son más lentos e incómodos pero proporcionan una buena alternativa cuando no se dispone de la computadora propia y se necesita leer o enviar correo electrónico.

Chat y videoconferencia

Al igual que sucedió con el correo electrónico, el servicio conocido como irc (Internet Relay Chat), coloquialmente conocido como chat, tiene su origen en los sistemas multiusuario. Inicialmente se trataba de aplicaciones de envío de mensajería instantánea y sistemas de conversación interactiva.

Con la proliferación de las redes de computadoras comenzaron a desarrollarse aplicaciones que permiten la comunicación por escrito en tiempo real entre varias personas simultáneamente. El incremento de la velocidad de las líneas de conexión y el aumento del ancho de banda han permitido incorporar comunicaciones audiovisuales a través de cámaras web, micrófonos y altavoces.

En un chat, las conversaciones se desarrollan en canales públicos o privados. Desde un punto de vista técnico, las aplicaciones de las computadoras cliente se conectan a servidores de chat en las que se produce la difusión de las intervenciones de cada usuario al resto. Existen programas cliente específicos basados en el protocolo irc, así como sistemas bajo web que trabajan de forma similar en un entorno cliente-servidor mediante los navegadores web.

Una webcam, cámara de video que permite la captura y transmisión de imágenes a través de Internet en tiempo real.

Los usuarios se identifican en el servidor como mínimo aportando un apodo o nick que permite ocultar su identidad o a través de un código de conexión (login) y una contraseña (password) cuando es requisito imprescindible estar registrado en el sistema. La primera situación tiene como principal inconveniente el hecho de que muchas conversaciones se vuelven excesivamente frívolas y, en algunos casos, pueden llegar a ser potencialmente muy peligrosas para los menores, ante la inexistencia de control específico sobre los contenidos que se envían ni sobre la identidad de los interlocutores.

En la actualidad muchos proveedores de correo facilitan gratuitamente herramientas que aprovechan el registro del usuario en el sistema para facilitarle conversaciones en directo y mensajería instantánea con programas específicos. Estas aplicaciones facilitan la organización de contactos, admiten el establecimiento de filtros e informan sobre el estado de cada usuario para que el grupo de trabajo pueda detectar el instante en el que se encuentra activo y dispuesto a iniciar una conversación. Entre los productos más extendidos se encuentran Messenger y Google Talk.

Las conversaciones en directo a través del irc han creado nuevas formas de expresión y comunicación que se han visto impulsadas por el uso de los mensajes de texto entre móviles. Esta nueva forma de diálogo está flexibilizando la expresión escrita de los usuarios, hasta el punto de que en ocasiones pone en peligro la cultura ortográfica de sus usuarios. El exceso de siglas, la eliminación de vocales y la sustitución de letras por otras fonéticamente similares ha creado una nueva forma de comunicación.

En un principio, las normas de uso de estos productos se limitaban a no utilizar mayúsculas, porque éstas se interpretaban como elevaciones de la voz o gritos. Además, para transmitir «emociones» durante la redacción de los textos se hicieron muy populares los llamados emoticonos, que nacieron como combinaciones de caracteres que representaban expresiones faciales. La potencia expresiva de estos símbolos se ha reforzado extraordinariamente con el uso de gráficos en color, sonidos e incluso imagen en tiempo real.

Intercambio de contenidos

A medida que se empleaban cada vez con más asiduidad los sistemas de comunicación en los entornos multiusuario, las necesidades de intercambio de información aumentaron hasta tal punto que el correo electrónico dejó de ser adecuado para archivos de gran tamaño o destinados a su multidifusión. Como respuesta a esta situación se diseñó, en la capa de aplicación tcp/ip, un protocolo específico para este fin denominado ftp (protocolo de transferencia de ficheros, por sus siglas en inglés).

Según este esquema, las aplicaciones cliente de ftp se conectan a los servidores que les proporcionan una ventana de acceso a un sistema de almacenamiento masivo remoto. La organización que pone el servidor asigna un nombre de usuario y una contraseña para controlar el acceso y, en su caso, asignar espacio de almacenamiento.

Los sistemas ftp pueden considerarse espacios de almacenamiento disponibles para múltiples usuarios y regulados bajo políticas de seguridad flexibles. El descenso del precio de los sistemas de almacenamiento y el incremento de su capacidad hace posible que muchos proveedores proporcionen sitios ftp para que los usuarios almacenen copias de seguridad de sus ficheros. Estos servicios se suelen denominar discos duros remotos.

Las relaciones sociales por Internet han provocado la aparición de un nuevo lenguaje que hace uso de las abreviaturas y los emoticonos, ya sean escritos o en imágenes incrustadas en los mensajes.

Las relaciones sociales por Internet han provocado la aparición de un nuevo lenguaje que hace uso de las abreviaturas y los emoticonos, ya sean escritos o en imágenes incrustadas en los mensajes.

En el ámbito del intercambio de archivos se han hecho comunes términos y expresiones como descarga (download o «bajar archivo»), cuando el usuario obtiene un documento procedente del servidor, y carga (upload o «subir archivo») cuando el proceso es el inverso. Esta forma de expresión ha supuesto algunos cambios notables en el lenguaje técnico de los usuarios, como la costumbre de hablar de «peso» de un archivo en lugar de tamaño, dado que un fichero más grande requiere más tiempo en el proceso de transferencia o «subida a la red». Más correcto sería el término «volumen», dado que las unidades de almacenamiento se miden en términos de capacidad.

Al igual que sucede con los servicios anteriores, los navegadores web admiten protocolo ftp, por lo que no es necesario disponer de un programa específico para este tipo de tareas. No obstante, las aplicaciones de ftp disponen de características más avanzadas, rápidas y cómodas. La transferencia de ficheros por su mediación sirve para intercambiar información entre usuarios, publicar páginas web en un servidor o simplemente almacenar datos en un espacio. Los administradores del espacio disponen de la posibilidad de proporcionar acceso a usuarios no identificados mediante el acceso anónimo.

La potencia de las redes y el incremento de velocidad y la reducción de los precios en los sistemas de almacenamiento han potenciado el uso y ejecución de aplicaciones remotas. Se han impulsado así múltiples usos de software compartido como procesadores de texto u hojas de cálculo. Esta forma de trabajo evita que el usuario tenga que instalar estos programas en su computadora, le permite disponer de programas actualizados permanentemente y favorece el uso de estándares de hecho.

El principal inconveniente que presentaban las aplicaciones ftp cliente tradicionales era que las descargas tenían que realizarse de forma íntegra en una sesión. Para resolver esta situación han surgido multitud de programas de descargas que permiten fragmentar la obtención de archivos, programarla en el tiempo o abrir varias líneas de conexión con el servidor que aprovechen al máximo el ancho de banda disponible. La evolución de estos programas ha dado lugar a la proliferación de los sistemas llamados p2p.

El protocolo FTP permite la conexión entre un cliente y un servidor especializado en el almacenamiento masivo de datos.

Las redes de intercambio de ficheros peer-to-peer, o «entre pares», cuyas siglas son p2p (el 2 se utiliza por la semejanza fonética en inglés entre to y two), son sistemas desarrollados a semejanza de las redes del mismo nombre para favorecer el intercambio de archivos entre usuarios sin necesidad de la existencia de servidores centralizados. En una red de este tipo, cada usuario pone a disposición del resto los documentos y programas que desee. Para ello dispone de una aplicación específica que admite peticiones de descarga de otros usuarios.

Esta filosofía permite compartir multitud de archivos entre numerosos usuarios sin necesidad de centralizar el proceso en una o varias máquinas. De ahí el nombre de «entre pares» o «de igual a igual» que recibe: cada computadora puede actuar simultáneamente como cliente o como servidor. Esta tecnología aporta numerosas aplicaciones y su divulgación ha sido rapidísima, sobre todo entre internautas jóvenes.