Crónica de Indias

    Se conoce con el nombre genérico de crónica de Indias al conjunto de obras escritas sobre el descubrimiento, conquista y colonización del continente americano.

    Las crónicas de Indias comenzaron a ser escritas desde el mismo momento en que se inició el contacto entre la sociedad europea y la americana, y entre ellas se puede contar el mismo diario de a bordo de Cristóbal Colón, que constituye el comienzo de una serie de relatos realizados por los escritores que acompañaron a otros conquistadores en los que se describen de forma pormenorizada tanto los acontecimientos como la naturaleza y las gentes de América.

    Entre las primeras crónicas destacan las escritas por los propios conquistadores o sus acompañantes, como Américo Vespucio, Pigafetta o Hernán Cortés, éste con sus Cartas de relación. A los relatos escritos por los testigos directos, viajeros, conquistadores, religiosos o funcionarios que se trasladaron al Nuevo Continente, hay que añadir los realizados por los cronistas españoles que escribieron sus relatos basándose en la información que recibían de los primeros o bien en los datos recogidos en los documentos oficiales y otras fuentes.

    En 1571 la corona española decidió recopilar y unificar la información sobre Indias, para lo que creó la figura de cronista mayor del reino. El primer titular del cargo fue Pedro Mártir de Anglería, autor de Decadae de Novo Orbe, escrita en latín. Su trabajo fue continuado por el cronista de Castilla fray Antonio de Guevara y, después, por Juan López de Velasco, quien ejerció también como cosmógrafo.

    Entre otros cronistas oficiales de Indias destacan Antonio de Herrera y Tordesillas, cuya obra Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firme del mar océano, también conocida como Décadas (1615), describe con detalle los hechos sucedidos entre 1492 y 1554; Antonio de Solís, con su Historia de la conquista de México; Antonio de León Pinelo, nacido en Lima (Perú), cronista de Indias desde 1658 y autor de una Recopilación de leyes de las Indias; y Pedro Fernández del Pulgar.

    Otras crónicas destacadas son De la natural historia de las Indias, de Fernández de Oviedo; Historia de las Indias, de fray Bartolomé de las Casas; Historia verdadera de la conquista de Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo, o Comentarios reales e historia general, del Inca Garcilaso.

    A partir del siglo XVIII la labor que realizaban los cronistas de Indias quedó englobada en las nuevas instituciones de la Real Academia de la Historia y el Archivo General de Indias. No obstante, durante algún tiempo siguió existiendo el cargo oficial. De esta última etapa destaca la figura de Juan Bautista Muñoz, que inició una ambiciosa obra, Historia del Nuevo Mundo, que quedó inacabada.