Cultura atacameña

Cultura amerindia que floreció en el norte de Chile desde aproximadamente el siglo VIII d.C. Su subsistencia se basó en la agricultura del maíz, calabazas y pimientos, así como en la cría de llamas y la caza de guanacos. Sus realizaciones materiales más conocidas son las pequeñas bandejas o tablas de madera concebidas para la inhalación de sustancias alucinógenas reducidas a polvo.

Orígenes y principales características

La cultura atacameña se extendió no sólo por las provincias chilenas de Arica, Antofagasta y Atacama, en el extremo septentrional del país, sino también por parte del departamento peruano de Tacna y de las provincias argentinas de Salta y Jujuy. Se trataba de pueblos agrícolas, que practicaban cultivos de irrigación en cualquier terreno adecuado para sembrar maíz, calabaza y pimientos. Completaban su subsistencia con la cría de la llama y la caza del guanaco, así como de otros pequeños animales. Conocían la cerámica, técnica con la que modelaban sus característicos recipientes en forma de zueco y de pato, así como cuencos y jarras altas. En cuanto a su utillaje, el clima extremadamente seco de la región ha permitido conservar multitud de herramientas en madera, como azadas, arcos e incluso una especie de cascabeles para las llamas.

Al habitar en una de las regiones más áridas y hostiles de América, el desierto de Atacama, su patrón de asentamiento estuvo asociado a los localizados oasis que permitían un género de vida agrícola. Sus poblados eran de pequeño tamaño, compuestos por un grupo de familias gobernadas por un jefe.

La interpretación arqueológica apunta que los atacameños se establecieron en la región a partir del siglo VIII d.C., desplazando a pueblos anteriores no agricultores. Algunos investigadores han supuesto que su origen estuvo en torno al lago Titicaca, y han asociado su llegada con la expansión de la importante cultura Huari-Tiahuanaco en la segunda mitad del primer milenio d.C. Para otros expertos, sin embargo, este vínculo se restringiría a la influencia de motivos iconográficos tiahuanacoides en la decoración de las tablas o bandejas de inhalación, piezas típicas de los atacameños que, realizadas en madera, servían para contener hierbas alucinógenas finamente machacadas y secas, las cuales eran aspiradas nasalmente mediante un agujero practicado en uno de los lados del recipiente, una práctica ceremonial común en otras culturas amerindias.

La cultura atacameña modificó poco sus géneros de vida a lo largo del tiempo. La región estuvo bajo el control del imperio inca desde el siglo XV, y fue luego conquistada por los españoles, que encontraron los mismos patrones socioeconómicos ya descritos. Del idioma de los atacameños, el cunza, apenas se pudieron documentar unos cientos de vocablos y, por el momento, no ha podido ser clasificado en ninguna de las familias lingüísticas amerindias. Durante el periodo colonial, los atacameños fueron asimilados por la cultura y la lengua castellanas o bien por las de los aymara.