Cultura chimú

El pueblo chimú fijó su capital en la ciudad costera de Chanchán, cuyas ruinas se muestran en la foto izquierda. Esta cultura destacó por sus exquisitos trabajos de artesanía, como puede apreciarse en el pectoral de conchas de la imagen.

Cultura arqueológica prehispánica de la costa norte del Perú, que dio lugar a un poderoso estado militarista en los siglos XIV y XV d.C., también conocido como reino de Chimor. Tuvo su capital en la ciudad de Chan Chan, singular centro urbano cuyos numerosos edificios y complejos constructivos fueron todos realizados en adobe. Su producción cerámica y metalúrgica, heredada de las tradiciones mochica y huari, se cuenta entre algunos de los más representativos ejemplos del arte andino. El estado chimú fue incorporado al imperio inca hacia 1470.

Orígenes y características

La cultura chimú surge en la región de la actual ciudad peruana de Trujillo, la misma zona en la que habían prosperado las culturas virú, salinar y mochica durante los siglos I a.C. al VII d.C., y en la que luego se había dejado sentir la fuerte influencia o el control del denominado Imperio huari durante los siglos VII y XII d.C. Fue justamente tras el final de esta época cuando, desaparecido el dominio huari, diversas unidades políticas regionales y localizadas surgen en varias zonas de los Andes centrales, siendo el estado chimú el que alcanzó la hegemonía en su región circundante, imponiéndose probablemente mediante la conquista militar.

La lengua de los chimúes era el idioma yunga, el cual se extinguió durante la época colonial, aunque los religiosos españoles lograron documentarlo en profundidad; no obstante, no se ha podido determinar su parentesco lingüístico.

Estructura social y económica

Al igual que todas las culturas complejas de la costa peruana, los chimúes desarrollaron una intensiva agricultura de irrigación como base de subsistencia, junto con la explotación de los recursos marítimos. La capital del reino de Chimor, conocida como Chan Chan, fue una de las ciudades más grandes de la América andina, pues ocupa un área urbana de unos 20 kilómetros cuadrados, a lo largo de la cual se reparten las ruinas de numerosos edificios administrativos, religiosos, civiles y habitacionales, repartidos por barrios, calles y plazas.

Todas las construcciones se levantaron en adobe, material que se conserva muy bien en la árida costa peruana, el cual además permitió la realización de extensos frisos y bajorrelieves iconográficos, con motivos figurativos y geométricos, que sirvieron como decoración en modelado de los muros y fachadas de los edificios.

En el interior de Chan Chan destacan hasta nueve recintos o ciudadelas amuralladas, que contienen edificios con funciones político-administrativas y palaciegas. Las tradiciones recogidas por los cronistas españoles durante la primera parte de la Colonia, aseguran que se asocian a los nueve monarcas que reinaron durante la historia del estado chimú, al haber mandado construir una nueva ciudadela cada uno de los reyes al llegar al trono, abandonándose la precedente. La sociedad chimú estaba fuertemente estratificada, y todos los indicios apuntan a la existencia de una clase política gobernante, que fundamentaba su poder no sólo en la fuerza sino en el culto religioso, con buena cantidad de soldados, funcionarios, sacerdotes y sirvientes, y una masa campesina tributaria.

Arte e industria

Importantes debieron de ser también los especialistas en las diversas artes que cultivaron los chimúes. Su cerámica presenta fuertes influencias mochica y huari, e incluye vasijas globulares con asa estribo, así como recipientes con formas de animales, personas y plantas. Abunda también una vajilla de engobe negro, con decoración pintada geométrica o con representaciones de la vida cotidiana, y que constituye una riquísima fuente para el estudio de la sociedad y la economía chimúes. Otra esfera en la que destacaron los artesanos chimúes fue la de la metalurgia y la orfebrería, en las que alcanzaron una gran perfección técnica y una gran maestría artística; tras la conquista incaica, los admirados especialistas chimúes produjeron excelentes trabajos para los señores de Cuzco.

La conquista del reino de Chimor fue iniciada en tiempos del noveno emperador inca, Pachacutec, y culminada por su hijo y sucesor Túpac Yupanqui, hacia 1470. La incorporación del estado chimú constituyó un hito importante en el imperio incaico, pues numerosos aspectos de la organización social y política de los chimúes, además de muchos otros conocimientos y artes, fueron adoptados por los conquistadores incas.