Gráfico de atributos

    Un atributo es una variable no cuantificable. Por ejemplo, en una población humana son atributos el sexo, el color del pelo, etc. El único dato numérico ligado a un atributo es su frecuencia y, por ello, ésta constituye la base para su representación por diversos métodos.

    Un primer procedimiento es el diagrama de barras no contiguas. Se construye tomando unos ejes cartesianos y dibujando en ellos unos rectángulos, con base en el eje de abscisas y con ordenada proporcional a la frecuencia del atributo, tomada en una cierta escala. El nombre del correspondiente atributo se coloca en la base del rectángulo.

    Cuando los atributos tienen una asignación geográfica, es frecuente el uso de cartogramas, representaciones consistentes en dibujar un mapa y marcar sobre él las diferentes regiones con unos símbolos convencionales. También, en algunos casos, se emplean pictogramas, gráficos que recurren a un dibujo alusivo al tema de que se trata y de tamaño proporcional, según una escala, a la frecuencia del atributo.

    Otro caso de gráficos en los que intervienen atributos lo constituye las estadísticas mixtas, que son fenómenos en los que intervienen una variable numérica y un atributo. Un ejemplo típico de las mismas lo constituyen las pirámides de población, en las que una variable numérica, la edad, se combina con un atributo, el sexo. Este tipo de representaciones se realiza dibujando por separado los histogramas correspondientes a hombres y mujeres, respectivamente, procediendo a continuación a unir ambos.

    Finalmente, hay que considerar un último grupo de gráficos de atributos, que es el constituido por representaciones artísticas o de fuerte impacto visual. Los gráficos de este grupo buscan a menudo más causar una impresión que comunicar un contenido técnico.