Conquista de América (América colonial)

El proceso de exploración, conquista y colonización de América se realizó a lo largo de los siglos XVI y XVII. Aunque durante el siglo XVI España y Portugal fueron las únicas potencias que tuvieron dominios americanos, a partir del último tercio de dicha centuria Inglaterra, Holanda y Francia buscarían obtener también posesiones coloniales. Estos países intentaron apoderarse de los principales enclaves defensivos de la costa atlántica, pero fracasaron ante la superioridad de la armada española; por esta razón se vieron obligados a conquistar y colonizar los territorios del norte del continente. Sólo a mediados del siglo XVIII y en función de la política internacional, Francia lograría obtener algunos enclaves en el Caribe (Haití, Guyana).

Exploraciones y conquistas en América durante los siglos XVI y XVII.

La conquista de la América española

La conquista de la América española puede dividirse en cuatro etapas:

1492-1520, colonización de las islas antillanas;

1520-1550, conquista de las zonas más pobladas de los territorios del Perú, México y Centroamérica;

1550-1600, incorporación de extensos territorios del norte de México, el sur del Perú, la vertiente andina del Amazonas, Florida y Filipinas;

1600-1700, colonización de Texas, Nuevo México, las Californias, las zonas altas de Chiapas y Guatemala, el centro de Chile y el sur de la Argentina.

Conquistas españolas en Latinoamérica.

El Caribe

Las islas del mar Caribe tuvieron un doble papel dentro del proceso de exploración y conquista del Nuevo Mundo: por un lado, fueron utilizadas como base de operaciones sobre el continente; por otro, se convirtieron en el laboratorio donde probar los posibles métodos de explotación tanto de los recursos naturales como de la mano de obra indígena.

El reconocimiento de las islas antillanas, las costas de Brasil y Venezuela y el istmo de Panamá se realizó entre 1493 y 1507. Estas exploraciones, iniciadas en los cuatro viajes de Cristóbal Colón , tuvieron como principal objetivo encontrar el paso entre el océano Atlántico y lo que aún entonces se creía que era el océano Índico.

En los primeros años del siglo XVI los monarcas castellanos autorizaron la realización de diversos viajes de reconocimiento, el primero de los cuales estuvo dirigido por Alonso de Ojeda, Américo Vespucio y Juan de la Cosa (1499). Este último realizó el primer mapa (1500) en el que la costa entre el golfo de Honduras y el extremo oriental de Brasil figuraba ya como una línea continua.

Entre 1508 y 1509 Juan Ponce de León exploró Puerto Rico, mientras que ese último año se produjo la conquista de Jamaica a cargo de Juan Esquivel. Algo más tarde, Diego Velázquez inició desde La Española la conquista de Cuba y fundó Santiago de Cuba (1511), ciudad que se convertiría en punto de arranque de las expediciones sobre la costa del Caribe mexicano.

Llegada de Diego Velázquez a Cuba en 1511.

La conquista de Nueva España

Motivado por las noticias sobre la existencia de un gran reino ubicado al oeste de Cuba, Diego Velázquezpatrocinó cinco expediciones para reconocer las costas de Yucatán.

La primera de ellas (1511-12) naufragó en las cercanías de la península. Algunos años después, Francisco Hernández de Córdoba y Antón de Alaminos (1517) recorrieron el norte de Yucatán y llegaron hasta la ciudad de Champotón. Una tercera expedición, puesta bajo las órdenes de Juan de Grijalva (1518), penetró en el golfo de México y recorrió las costas comprendidas entre los ríos Grijalva y Pánuco. Para entonces, una cuarta expedición, encabezada por Cristóbal de Olid, había ya reconocido las costas de Quintana Roo. Con las informaciones obtenidas, Velázquez organizó una nueva expedición que encomendó a Hernán Cortés . Tras recorrer el golfo de México, Cortés fundó la Villa Rica de la Vera Cruz (1519).

A diferencia de los otros territorios ya conquistados, los exploradores se enfrentaron con complejas civilizaciones y culturas (aztecas, tlaxcaltecas, etc.) en las que la guerra desempeñaba un papel importante dentro de su sistema político y su visión del mundo. Para derrotar a la principal fuerza regional, la de los aztecas, Cortés tuvo que apoyarse en alianzas con otros pueblos y en la superioridad militar española, la cual sirvió para rendir Tenochtitlanel 13 de agosto de 1521.

Tras la conquista de Tenochtitlan, Cortés organizó distintas expediciones militares. A Cristóbal de Olid le correspondió la conquista del señorío de Michoacán (1522) y de las Hibueras (Honduras) (1524), Pedro de Alvarado se encargó de realizar la conquista de Guatemala (1523-25) y el propio Cortés encabezó una expedición hacia Tampico y otra hacia el istmo de Tehuantepec. De forma independiente, Francisco de Montejorealizó la conquista de la zona norte de la península de Yucatán. A partir de 1530, Cortés emprendió nuevas exploraciones que le llevaron a reconocer el litoral comprendido entre Acapulco y Colima –enclaves estratégicos para el posterior desarrollo del comercio con Filipinas– y a descubrir la península de Baja California (1536). La Florida, por su parte, fue recorrida sucesivamente por Juan Ponce de León, Lucas Vázquez de Ayllón, Pánfilo de Narváez y Hernando de Soto; la ciudad de San Agustín sólo sería fundada en 1565.

La Alta California fue explorada a mediados del siglo XVI por Francisco de Ulloa y João Rodrigues Cabrilho y en los inicios de la centuria siguiente por Sebastián Vizcaíno. Alonso de León conquistó Texas en 1689, y poco después (1697) la Compañía de Jesús fundó las primeras misiones en California.

Ilustración que muestra una batalla entre aztecas y españoles, estos últimos acaudillados por Hernán Cortés.

Centroamérica y el descubrimiento del Pacífico

En 1501, Vasco Núñez de Balboa , Rodrigo de Bastidas y Juan de la Cosa llevaron a cabo las primeras exploraciones en el istmo de Panamá. Aunque Diego de Nicuesa erigió el primer fuerte (1510) en la región, fue Balboa quien realizó la fundación de Santa María la Antigua del Darién y recorrió los pocos kilómetros que lo separaban del océano Pacífico, al que denominó “mar del Sur”.

Esta provincia fue bautizada como Castilla del Oro, y la Corona puso al frente de la misma a Pedrarias Dávila como gobernador plenipotenciario. Dávila realizó la fundación de la villa de Panamá, punto de partida de las expediciones hacia el Perú, Colombia y Venezuela.

Las regiones colombianas y venezolanas

Las costas de Venezuela fueron recorridas por vez primera por Colón en su tercer viaje (1498), ocasión en la que el Almirante descubrió la desembocadura del Orinoco.

La cercanía de estos territorios con las Antillas fue el factor que explica que la colonización de los mismos se realizara desde Santo Domingo. Tal colonización fue muy temprana y se inició con la fundación de Nueva Cádiz. La explotación del territorio fue cedida temporalmente a los banqueros de la casa Wesler, acreedores de Carlos I, quienes fundaron Coro y Maracaibo y se dedicaron al tráfico de esclavos indígenas y africanos. Tras la reincorporación de estos territorios a la soberanía castellana se fundaron las ciudades de Nueva Segovia, Trujillo y Mérida. Algo más tarde (1567) se fundó Caracas.

Por lo que respecta a los territorios colombianos, aunque los primeros contactos entre naturales y peninsulares fueron de naturaleza pacífica, el descubrimiento de los yacimientos de oro motivó la realización de diversas expediciones. Correspondió a Gonzalo Jiménez de Quesada realizar la fundación de la ciudad de Santa Fe, sede del reino de Nueva Granada.

La conquista del Perú

La primera expedición sobre el Perú corrió a cargo de Pascual de Andagoya (1522); a ésta siguió otra realizada por Francisco Pizarro , Diego de Almagro y Hernando de Luque (1526) bajo la supervisión de Pedrarias Dávila. En un viaje a España, Pizarro obtuvo el monopolio sobre las expediciones de conquista (Capitulaciones de Toledo) de lo que sería el Virreinato del Perú.

Al volver a Panamá, Pizarro organizó un pequeño ejército e inició la conquista del actual Ecuador (1531) aprovechando la guerra civil que dividía a la nobleza inca entre los partidarios de Huáscar, sucesor legítimo del trono, y su hermanastro Atahualpa. A pesar de la división existente, la conquista y pacificación del territorio fueron lentos, no pudiéndose hablar de un control total hasta la muerte de Manco Inca (1572).

El primer enclave español permanente fue la ciudad de los Reyes (1535), llamada posteriormente Lima, la cual se convertiría en la capital de Virreinato del Perú.

Retrato de Francisco Pizarro.

La exploración del Amazonas. Las primeras expediciones sobre el río Amazonas fueron hechas por aventureros españoles desde el Perú. La primacía correspondió a Francisco de Orellana , quien recorrió el río hasta el delta; ello supuso un primer contacto con las riquezas de la selva y sus habitantes. La segunda expedición fue patrocinada por el virrey del Perú, quien encargó su realización a Pedro de Ursúa.

El cono sur: exploración y asentamientos en Chile y la Argentina

El reconocimiento del norte del reino de Chile, que pertenecía al imperio inca, se realizó desde el Perú. Tras una primera expedición infructuosa capitaneada por Diego de Almagro, correspondió a Pedro de Valdivia realizar la fundación de la ciudad de Santiago de Chile (1541), cabecera de las expediciones hacia las regiones sureñas. La resistencia opuesta por los indígenas hizo que la conquista del territorio fuera muy lenta, aunque finalmente se establecieron las ciudades de Valparaíso, Concepción y Valdivia. La exploración del litoral sur de Chile había corrido a cargo de Fernando de Magallanes durante su viaje de circunnavegación.

Las costas de la Argentina y el sur de Chile fueron exploradas por Magallanes durante su intento de circunnavegar el globo.

El litoral norte de la actual Argentina fue explorado inicialmente por Américo Vespucio(1501). Posteriormente, Fernando de Magallanes descendió hasta la Patagonia y elaboró diversos mapas del litoral.

A la primera expedición española, comandada en 1516 por Juan Díaz de Solís , le siguió una segunda, emprendida por Sebastián Caboto en 1527. Correspondió a Pedro de Mendoza en 1536 llevar a cabo la primera fundación de Buenos Aires –la cual fue abandonada al poco tiempo por problemas de abastecimiento–, mientras que Juan de Ayolas y Domingo Martínez se internaban en las llanuras argentinas y fundaban la ciudad de Asunción. En la segunda mitad del siglo XVI se conquistó la mayor parte del territorio y se erigieron San Miguel de Tucumán, Villarrica del Espíritu Santo, Santa Fe y Córdoba. En 1580 tuvo lugar la segunda fundación de Buenos Aires, capital desde entonces del Virreinato del Río de la Plata.

Portugal y las expediciones a Brasil

La noticia de la existencia de Brasil las dio el propio Colón en su tercer viaje. Estas noticias fueron ampliadas posteriormente con las expediciones de Vicente Yáñez Pinzón y Diego de López, quienes recorrieron la costa septentrional y reconocieron por vez primera el delta del río Amazonas, así como la de Alonso de Ojeda, Juan de la Cosa y Américo Vespuciode 1499.

Al quedar el territorio de Brasil bajo jurisdicción portuguesa según los acuerdos del Tratado de Tordesillas, la Corona lusa patrocinó una primera expedición en 1500 bajo el mando de Pedro Álvares Cabral, a la que siguieron ese mismo año las de Gonçalo Coelho y Andrés Gonçalves; gracias a ellas se establecieron los límites de la costa brasileña.

A pesar de las riquezas naturales con las que contaba Brasil, los fuertes intereses económicos que la Corona portuguesa mantenía sobre sus colonias africanas y asiáticas relegaron su colonización durante la primera mitad del siglo XVI a un segundo plano. Tal situación motivó que la exploración recayera en iniciativas particulares, como las de João Ramalho, AleixoGarcia y Martín Alfonso de Sousa, quien descendió hasta el río de la Plata.

Durante estos años las factorías portuguesas se establecieron en las regiones costeras de Pernambuco y Bahía y sobrevivieron del intercambio de productos locales con los indígenas y de la explotación de maderas preciosas, realizada fundamentalmente por comerciantes flamencos y venecianos.

En la década de 1530 el monarca Juan III de Portugal (1502-1557) instituyó en Brasil 14 capitanías. Tales áreas fueron adjudicadas a hidalgos y miembros de la baja nobleza, que debían explorarlas y explotarlas económicamente. Las de mayor importancia fueron la de San Vicente, adjudicada a MartimAfonso de Sousa; la de Bahía, dada a Francisco Pereira, y la de Pernambuco, concedida a Duarte Coelho. A mediados del siglo XVITomé Sousa fue nombrado gobernador general de Brasil; éste patrocinó la creación de misiones por parte de la Compañía de Jesús y fundó San Salvador de Bahía en 1548. San Sebastián de Río de Janeiro sería fundada en 1566.

A partir del siglo XVII se realizó un intenso proceso de colonización interior que culminó con la incorporación de numerosas misiones jesuitas al patrimonio regio y con el encuadramiento de las poblaciones indígenas en las haciendas azucareras.

La colonización inglesa

La primera expedición exitosa fue patrocinada por Enrique VII de Inglaterra (1471-1509) y realizada por Giovanni Caboto (1497); en ella se reconocieron las islas de cabo Bretón y Terranova. Sebastiano Caboto, hijo del anterior, organizó una expedición al año siguiente que le llevó a reconocer el litoral comprendido entre la península del Labrador y Florida. Los problemas internos de la monarquía y la falta de recursos económicos hicieron que Inglaterra abandonara temporalmente estas empresas.

Durante la segunda mitad del siglo XVI Inglaterra promovió el proceso de colonización de Norteamérica. Esta política se desarrolló en tres fases sucesivas. La primera tuvo como principal objetivo desestabilizar la presencia española mediante el ataque sistemático de las ciudades portuarias y de las flotas que volvían a Europa: tal misión correspondió a Francis Drake (1540-1596) y John Hawkins (1532-1595). Paralelamente, el propio Hawkins y Martin Frobisher exploraron la costa este de los actuales Estados Unidos e incentivaron el comercio de esclavos africanos.

La segunda etapa tuvo como objetivo crear establecimientos permanentes en las costas ya exploradas. Esta tarea correspondió a Humphrey Gilbert y Walter Raleigh, quien fundó Virginia en 1585.

La tercera etapa coincidió con el inicio del siglo XVII y una bonanza económica en Inglaterra que llevó al gobierno a fundar dos compañías colonizadoras: la de Plymouth y la de Londres. Gracias a estas compañías aumentó rápidamente el número de colonos, se introdujo el cultivo de tabaco y se incrementó el comercio de esclavos.

Los nuevos territorios vieron aumentar paulatinamente su población merced a dos fenómenos que acaecían en la metrópoli: por un lado, el gran número de pobres que salían del país para buscar nuevas oportunidades en el continente americano y, por otro, los conflictos entre protestantes y católicos, que llevaron a los primeros a establecerse en la colonia. El grupo protestante más numeroso fue el de los puritanos, quienes se creían elegidos por Dios para crear una nueva sociedad. Los pioneros –conocidos como los “padres peregrinos” ( pilgrim fathers )– se establecieron en 1620 en New Plymouth conducidos por William Bradford, Miles Standish y William Brester. Poco después, en 1630, llegaron los congregacionistas, quienes se establecieron en Massachussets y desarrollaron la pesca, las actividades comerciales, la vida comunitaria y el sistema democrático como forma de gobierno.

Por su parte, las colonias de Maryland, Pennsylvania –fundada por William Penn–, Filadelfia y Georgia nacieron como compensaciones hechas por la Corona británica a particulares. El incremento masivo de inmigrantes a lo largo del siglo XVIII hizo posible que las colonias de Connecticut, Rhode Island, New Hamspire y Nueva York se convirtieran en Nueva Inglaterra.

En la colonización inglesa pueden distinguirse dos modelos diferentes: en el norte se asentaron los puritanos, quienes exterminaron a los indígenas y establecieron una economía basada en el comercio; en el sur se implantaron protestantes de tradición señorial menos radicales, los cuales intentaron asimilar a los naturales y desarrollaron una economía agrícola basada en el sistema esclavista y el cultivo y exportación del algodón y el tabaco.

Representación de la llegada de un grupo de puritanos ingleses (pilgrimfathers) a América.

La colonización francesa

El parón en la exploración, conquista y colonización inglesas en la primera mitad del siglo XVI fue aprovechado por Francia, interesada en obtener metales preciosos y lesionar los intereses geopolíticos de España y Portugal. El rey francés Francisco I patrocinó dos expediciones. La primera correspondió a Giovanni da Verrazano, quien exploró las costa atlántica desde Nueva York hasta Nueva Escocia en 1524; la segunda fue asignada a Jacques Cartier , quien recorrió el oeste de Terranova, el golfo de San Lorenzo, Nueva Brunswick y la isla del Príncipe Eduardo. Años después, en 1535 el propio Cartier remontaría el río San Lorenzo. El primer asentamiento francés fue Charlesbourg-Royal, situado en el Cap Rouge; sin embargo, en 1543 sería abandonado, y con él los proyectos de colonización en las tierras septentrionales.

Tras una serie de expediciones infructuosas sobre Florida llevadas a cabo por Jean Ribault, René de Goulaine de Laudonnière y Dominique de Gourgues, Francia volcó sus esfuerzos de nuevo sobre Norteamérica: Samuel de Champlain recorrió el golfo de San Lorenzo y el río homónimo, fundando en sus riberas la ciudad de Quebec en 1608; al año siguiente descubrió el lago al que dio nombre. Convertido en gobernador de la Nueva Francia en 1612, Champlain exploró el río Ottawa y los lagos Hurón, Ontario y Nipissing. La bahía de Hudson y el lago Michigan serían descubiertos por Louis Joliet y Jacques Marquette en la segunda mitad del siglo XVI, en tanto que el Mississippi sería remontado por vez primera hasta los Grandes Lagos por René Robert Cavalier de la Salle en 1673. Este mismo explorador descubriría la desembocadura de dicho río en el golfo de México (1681-82) y bautizaría a las tierras por él exploradas como “Luisiana” en honor del rey francés Luis XIV .

En la primera mitad del siglo XVIII Pierre Gaultier de Varennes de la Vérendrye realizó diversas expediciones sobre la región occidental de la Nueva Francia para llegar al océano Pacífico. No logró su objetivo, pero, en el transcurso de sus viajes, exploró los lagos Winnipeg, Winnipegosis y Manitoba, así como las Montañas Negras. Vérendrye fundó varios fuertes y factorías comerciales, que le sirvieron para mantener un continuo comercio de pieles con los indios.

La política francesa de colonización tuvo como rasgo principal la colaboración y el respeto por las culturas autóctonas debido, en parte, a la menor presencia de colonos franceses. En la segunda mitad del siglo XVIII, Francia cedería sus posesiones americanas a España e Inglaterra.

Jacques Cartier, explorador de las regiones orientales canadienses.

El Caribe. A mediados del siglo XVI la Corona francesa promovió diversas expediciones sobre la provincia brasileña de Maranhão, aunque los colonos fueron expulsados por los portugueses en 1615. Sólo a finales del siglo XVIII Francia pudo establecer una colonia en Haití, dedicada a la explotación azucarera.