Conquista de Nueva España (América colonial)

    Ilustración que muestra una batalla entre aztecas y españoles, estos últimos acaudillados por Hernán Cortés.

    El proceso de conquista de lo que se dio en llamar Nueva España (actuales México y países vecinos) fue iniciado por el adelantado y primer gobernador de Cuba, Diego Velázquez , quien patrocinó diversas expediciones para reconocer las costas de Yucatán y el golfo de México. Con las informaciones obtenidas, Velázquez organizó una nueva expedición que encomendó a Hernán Cortés . Tras recorrer el golfo de México, Cortés fundó la Villa Rica de la Vera Cruz (1519), base de futuras expediciones hacia el interior.

    A diferencia de los otros territorios ya conquistados, los exploradores se enfrentaron con complejas civilizaciones en las que la guerra desempeñaba un papel importante dentro de su sistema político y su visión del mundo. A principios del siglo XVI la hegemonía política sobre el centro de México correspondía a los mexicas (aztecas), quienes estaban gobernados por Moctezuma II Xocoyotzin .

    En un primer momento Cortés fue tomado por Quetzalcóatl, una antigua deidad local, y recibió numerosos presentes que aumentaron su curiosidad por las civilizaciones indígenas, por lo que decidió marchar hasta la capital de los mexicas: la ciudad de México-Tenochtitlan. Tal recorrido permitió a Cortés comprobar el resentimiento que las poblaciones sojuzgadas tenían hacia aquéllos. Uno de los pueblos que había logrado resistir el expansionismo mexica fue el de los tlaxcaltecas; después de entablar una serie de batallas, Cortés logró sellar con ellos una alianza militar.

    Tras permanecer varios meses como huésped de Moctezuma, Cortés hubo de enfrentar una expedición enviada por Diego Velázquez, celoso de los éxitos del conquistador, la cual logró sumar a su propia causa. Durante su ausencia, Pedro de Alvarado aprovechó la congregación de la nobleza local en una ceremonia religiosa para hacerse con el poder (matanza del Templo Mayor). Tal acto desencadenó las acciones militares por parte de los mexicas, que obligaron a los españoles a abandonar Tenochtitlan (Noche Triste) y refugiarse con los tlaxcaltecas. La epidemia de viruela –enfermedad desconocida en América– que sucedió a estos acontecimientos generó una gran mortandad entre la población local.

    A principios de 1521 Cortés preparó un gran ejército compuesto en su mayoría por antiguos pueblos tributarios de los mexicas y algunas naves y cañones. Tras someter a las poblaciones que vivían en las riberas del valle de México, puso sitio formal a la ciudad de Tenochtitlan, la cual fue rendida por hambre y fuego después de tres meses de asedio (13 de agosto de 1521).

    La muerte de la mayoría de la población, la prisión de Cuauhtémoc , último tlatoani (rey y general-jefe del ejército entre los aztecas) mexica y la destrucción de la ciudad generaron el derrumbe inmediato del señorío azteca. Durante los meses que duró la reconstrucción de la ciudad, Cortés se trasladó al pueblo de Coyoacán, al tiempo que fue nombrado capitán general, virrey y justicia mayor de Nueva España (1522). Al cabo de poco tiempo, los territorios conquistados adquirirían el título de Virreinato de la Nueva España (1535).

    El proceso de expansión continuaría durante los años siguientes, primero fundamentalmente hacia el sur (Cristóbal de Olid en Honduras, 1524; Pedro de Alvaradoen Guatemala, 1523-1525) y más tarde, ya en la segunda mitad del siglo XVI, hacia el norte (fundación de Guanajuato, León, Querétaro, Zacatecas, etc.). Desde estas regiones norteñas, ya a finales del XVII, se iniciaría la conquista y colonización del sur de los Estados Unidos (Texas, 1689; California, 1697).