Alejandro VI

Alejandro VI en un cuadro de Il Pinturicchio.

Ilustración del papa Alejandro VI

Alejandro VI (Rodrigo de Borgia y Doms, 1431-1503), papa ambicioso y mundano procedente de la familia valenciana de los Borgia, interesado más por las artes que por los temas eclesiásticos, por lo que fue considerado como un príncipe renacentista antes que como un hombre religioso. Hábil diplomático, medió en la disputa entre Francia y España por el reino de Nápoles y fue el artífice del Tratado de Tordesillas en 1494 entre España y Portugal.

Rodrigo de Borgia nació en 1431 en la ciudad de Játiva, en España, en el seno de la poderosa familia de los Borgia como fruto de la relación entre Jofre e Isabel de Borgia, hermana de Alonso, que sería el papa Calixto III. Supervisado en su educación por su tío Alonso, estudió Derecho en la Universidad de Bolonia e inició su carrera eclesiástica siendo nombrado cardenal por su tío, el papa Calixto III, el 22 de febrero de 1456. Su rápido ascenso dentro del entorno eclesiástico, llegando a ocupar los cargos de vicecanciller de la Iglesia romana y de obispo de Valencia, le permitieron amasar una gran fortuna y vivir como un príncipe del Renacimiento.

Fue patrón de las artes y tuvo cuatro hijos junto a Vanozza Castanei llamados Juan, César, Jofré y Lucrecia, cuyas complicadas carreras le crearon algunos problemas durante su pontificado.

Papado

Tras la muerte de Inocencio VIII, Rodrigo fue nombrado papa la noche del 10 al 11 de agosto de 1492, adoptando el nombre de Alejandro VI. Como máximo representante de la Iglesia católica, se concentró en reformar la parte financiera del papado y en instigar la guerra contra los turcos otomanos.

La disputa entre Francia y España por el reino de Nápoles coincidió con su etapa como pontífice, por lo que hubo de actuar como mediador entre ambos países, oponiéndose a Francia en un primer momento cuando el rey Carlos VIII invadió Italia en 1494 y le amenazó con deponerle de su cargo. Tampoco apoyó a Fernando el Católico, negándose a aceptar su política italiana.

Alejandro VI trató de colocar a sus hijos en cargos importantes, nombrando a César cardenal en 1493 y poniendo a Juan al frente del Ducado de Gandía en España. El asesinato de Juan el 14 de junio de 1497 llevó al Papa a escribir las Reformationes Alejandri VI por las que abolía las leyes vigentes en la ciudad de Roma, tomando medidas para refrenar el libertinaje en la corte papal, reorganizar el Tribunal Apostólico y reprimir la simonía.

Fuera de Roma, en el ámbito internacional, Alejandro VI jugó un importante papel en el conflicto entre Castilla y Portugal causado por los territorios conquistados en América, promulgando a petición de los Reyes Católicos la bula Inter Coetera Divina en 1493, en la que explicó que la zona de influencia de ambas potencias quedaba separada por una línea imaginaria a cien leguas de Cabo Verde aproximadamente. Además negoció el tratado de Tordesillas en 1494 con el fin de ratificar el reparto de las tierras del Nuevo Mundo entre España y Portugal.

Arte

Como amante de las artes, el papa Alejandro VI llevó a cabo diversas obras de restauración en Roma como la realizada en el Castillo de San Angelo o en los palacios del Vaticano, además de convencer al artista Miguel Ángel para que dibujase los planos de la basílica de San Pedro.

El papa murió en Roma el 18 de agosto de 1503 tras ser envenenado una semana antes durante la celebración de un banquete conmemorativo del undécimo aniversario de su nombramiento.