Carlos Manuel de Céspedes

    Carlos Manuel de Céspedes del Castillo (1819-1874), político y revolucionario cubano. Nombrado primer presidente de la llamada República Independiente de Cuba (1869-1873), fue uno de los primeros dirigentes americanos en luchar por la independencia de su país contra España.

    Carlos Manuel de Céspedes nació en la localidad de Bayamo (Cuba) el 18 de abril de 1819, en el seno de una acomodada familia terrateniente. Tras terminar sus estudios en la Habana, marchó a España para completar su formación en las universidades de Madrid y Barcelona, doctorándose en Derecho en 1843. Durante su estancia en España se relacionó con círculos de la masonería y participó en diversas actividades revolucionarias, como la de Juan Prim, por lo que tuvo que escapar a Francia. En 1844 regresó desde este país a Cuba, donde comenzó a ejercer la profesión de abogado y también la de escritor. Al mismo tiempo, contactó con personajes y movimientos secretos que se oponían al régimen colonial y buscaban la independencia de la isla. Así, en 1852 colaboró en la rebelión de las Pozas, lo que le supuso pasar un tiempo en la cárcel. Una vez liberado, se consagró por completo a la lucha por la independencia.

    El 10 de octubre 1868, Céspedes, aprovechando la coyuntura revolucionaria en España con el triunfo de la “Gloriosa” y el derrocamiento de la reina Isabel II, se levantó en armas en su hacienda de La Demajuaga. Declaró la emancipación de Cuba, hecho histórico conocido como el “grito de Yara”, y al frente de un puñado de hombres inició la guerra contra España. Una de sus primeras medidas consistió en liberar a todos sus esclavos (con la intención de ganarles para la causa independentista) y aunque en poco tiempo contó con numerosos voluntarios, los primeros combates no le resultaron muy favorables. De esta manera, se inició un sangriento conflicto que se extendió durante los siguientes diez años (1868-1878).

    En abril de 1869, los patriotas cubanos convocaron, en Guaimaro, la primera Asamblea Constituyente, en la que proclamaron a Carlos Manuel de Céspedes primer presidente de la llamada “República en Armas”. Pocos días después, el líder cubano aprobó la primera Constitución del país, siendo una de las disposiciones más destacadas la abolición de la esclavitud.

    Sin embargo, la causa independentista se debilitó muy pronto debido a las divisiones entre los propios revolucionarios, las derrotas frente a las tropas españolas y la falta de apoyo exterior. Céspedes perdió su prestigio, lo que ocasionó que fuera depuesto el 27 de octubre de 1873 en una reunión mantenida en la ciudad de Jijagual. Ante esta situación, el líder cubano se retiró a la hacienda de San Lorenzo, en la región de Sierra Maestra, donde finalmente fue descubierto por los soldados españoles. Murió en combate el 22 de marzo de 1874.