Francisco de Orellana

    Francisco de Orellana (hacia 1490-1546), conquistador español perteneciente a la familia de los Pizarro, fue el primer explorador que recorrió el cauce del río Amazonas hasta su desembocadura en el Atlántico.

    Nacido en torno a 1490 en Trujillo (Corona de Castilla, actual provincia española de Cáceres), hacia 1527 Orellana se embarcó rumbo a América, arribando en primer lugar a las costas nicaragüenses. Desde ahí descendió, en 1533, hasta la región del Perú, donde se encontraba buena parte de la familia de los Pizarro, con la que él estaba emparentado.

    Pocos años más tarde participó, apoyando a sus parientes, en los enfrentamientos que estos mantuvieron con las tropas del conquistador español Diego de Almagro, con quien se disputaban el control sobre la conquista de la región del Perú. Tras la victoria en el asedio de Cusco (1536-1537) y en la Batalla de las Salinas (1538), los Pizarro se convirtieron en la familia hegemónica y Orellana fue nombrado por su tío Francisco gobernador de la provincia de Culata. Ocupando este cargo, ordenó, el mismo año de 1538, la reconstrucción de la ciudad de Guayaquil, fundada en 1534 por Sebastián de Belalcázar y destruida por un ataque indígena.

    En 1540, se unió al grupo encabezado por su tío Gonzalo Pizarro, que tenía como fin la búsqueda del país del oro (El Dorado) y de la canela, comenzando la expedición en la región situada al este de la ciudad de Quito en dirección al río Amazonas, cuya existencia desconocían en aquel tiempo. Año y medio después de iniciada la exploración, debido a la falta de víveres y a las dificultades para avanzar por terrenos con una vegetación selvática tan densa, el grupo se dividió: Gonzalo Pizarro regresó al Perú para buscar provisiones, mientras que Orellana, junto a otros hombres, decidió continuar el camino, construyendo una embarcación y descendiendo por el curso del río Napa.

    El 11 de febrero de 1542 desembocaron en el río entonces llamado Marañón, siguiendo su cauce fluvial y cruzándose con numerosas tribus (entre ellas la de las amazonas, cuya historia legendaria daría finalmente nombre al río) hasta llegar a su desembocadura, más de seis meses después, el 26 de agosto de 1542.

    Los pocos supervivientes se dirigieron entonces al golfo de Paria, en las costas de Venezuela, tomando desde ahí rumbo a España. Orellana, consciente de la importancia de su descubrimiento, quiso ponerlo en conocimiento de los reyes españoles lo antes posible para que éstos, que en aquellos años estaban discutiendo con los reyes portugueses los límites del imperio americano trazados en el Tratado de Tordesillas, procuraran apoderarse de la cuenca del Amazonas.

    A pesar de sus esfuerzos, durante los dos años que Orellana pasó en España (1543-1544), no consiguió convencer a los reyes españoles de que rectificaran los límites de las fronteras ni de que subvencionaran una nueva expedición dirigida por él. Sí logró, sin embargo, ser nombrado gobernador, adelantado y capitán general de las tierras que había descubierto. También en esa época contrajo matrimonio con Ana de Ayala.

    En 1545 consiguió armar una nueva expedición, financiada por él mismo, que salió de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, hacia el río Amazonas. No obstante, no pudo cumplir su proyecto de remontar el río desde la desembocadura, ya que falleció poco después de iniciar la travesía fluvial, en noviembre de 1546.